X-Bow: singular coche de competición de KTM

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Para quienes todavía no la sintieron nombrar, KTM es una empresa reconocida por fabricar las motocicletas más veloces y competitivas de todas (o casi). No hay forma de dudar de la calidad de sus productos, ya que es la segunda productora de motos de carreras más grande de Europa y sus vehículos de dos ruedas hacen saltar a los espectadores de sus sillas en las competiciones más importantes del mundo. Ahora, quiere ampliar su imperio y comenzar a fabricar otro tipo de máquinas deportivas que, de seguro, continuarán sorprendiendo al público pero desde otro ámbito, en este caso, el de los autos de competición.

La firma anunció que construirá una planta industrial completa destinada exclusivamente a la fabricación de su nuevo modelo de carreras ultra-compacto, ultra-exclusivo y con un diseño nunca antes visto. Su nombre? X-Bow Sports Car, un diminuto demonio al estilo karting que, ya con verlo, da la sensación de velocidad y destreza, una lástima no que no hayan existido cuando yo era un niño e iba a la pisa de kartings con mi padre y lo únicos modelos disponibles eran unos que había que empujarlos para que marchen. Una infancia triste la mía.

En un comienzo la empresa tenía la intención de fabricar solo 500 unidades anuales de sus X-Bow, pero la popularidad que tomaron estos amigos exigió que KTM tenga que producir más de mil ejemplares al año. Y las ganancias fueron indudables, a tal punto que juntaron suficiente para poder construir una planta entera. Para no hacerlo, cada uno de estos pequeños ultra-poderosos tiene un precio similar al de cualquier BMW, Audi o Merecdes Benz, por él piden unos 55 mil dólares.

Su potencia es mas de lo que cualquiera puede imaginar: este bebé posee unos 220 caballos de fuerza y llega a los 60 km/h en solo 4 segundos! Dios mío, tanto poder en una estructura tan diminuta? La nueva era de las competiciones ya tiene dueño.