KTM X-Bow R: un paso más allá…

Y pensar que hace un tiempo nos preguntábamos ¿y ésto, con qué se come…?
Ya lo venimos viendo hace prácticamente dos años dando vueltas por allí y con el paso del tiempo nos vamos acostumbrando un poco más a este auto que en un principio nos resultaba demasiado extraño, traído de los pelos, pero que ahora ya se va a acomodando en nuestra cabeza como una genialidad de KTM.
Se trata de una nueva versión del KTM X-Bow, ese bicho raro nacido para dar rienda suelt a las ansias de correr. En esta oportunidad y tras un par de temporadas disponible y con unas 500 unidades ya vendidas a compradores concretos y reales, la gente de KTM nos acerca el KTM X-Bow R, con retoques estéticos muy importantes, otras modificaciones sobre la aerodinámica no tan evidentes ni radicales respecto de lo conocido y con un interesante incremento en la potencia de su motor VG 2.0 TFSI que a partir de ahora podrá alcanzar sin drama los 300 CV finales.

Otra novedad, respecto de las versiones anteriores, es una no muy visible pero que seguramente dará más que buenos resultados y habla sobre la reducción de la altura de la ubicación del motor como para modificar sustancialmente el centro de gravedad del auto.
Esto, demás está decirlo, beneficiará el rendimiento del auto en su tránsito por las curvas y obviamente hará que los tiempos de vuelta llegado el caso también se reduzcan notablemente.
El KTM X-Bow R se ofrecerá a los posibles y futuros compradores en versiones homologadas para ruta y limitada a circuitos de carrera.

Pero hay más…
Los que ya hayan comprado la anterior versión del KTM X-Box no quedarán afuera de las posibilidades de acceder también a parte de este kit super potente que ofrece la variante R. Muchos de los accesorios del KTM X-Bow R se ofrecerán a los clientes como parte de un adecuado y beneficioso servicio post venta para que practiquen la actualización con las unidades que ya han adquirido previamente.

Mientras tanto nos quedamos perplejos y deleitando las buenas imágenes de esta nota, las cuales nos permiten ver el accionar del modelo en el Infierno Verde alemán del trazado de Nürburgring, con sus leves (pero notables) retoques a la vista de todos y con una decoración y detalles un poco más cuidados que en otras oportunidades.