Volt: presión al congreso de EE.UU. para hacerlo más barato

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Para empezar e ir directamente al grano lo diremos claramente: el tema es muy sencillo, GM se viene quemando las pestañas día y noche, trabajando a destajo para hacer realidad eso de fabricar un vehículo eléctrico que llegue masivamente a todos los consumidores. Esto es innegable y es por demás destacable de parte de la empresa. Pero también es cierto que GM se enfrenta en estos momentos a un verdadero precipicio y la disyuntiva es la de hacer pasos cortos y firmes o la de pegar el gran salto que lo puede depositar directamente en la otra orilla del abismo y dejarlo a salvo o bien hacerlo caer a las más furiosas profundidades, de esas que hacen muy difícil que se pueda retornar.

Para que se entienda mejor y para ponerlo blanco sobre negro diremos que el problema de GM es el de su situación financiera a lo que se agrega los elevado de los costos de desarrollo para un auto como el GM Volt.

Todos esos ingredientes mezclados hacen que GM se encuentre en medio de un cóctel que puede resultar letal para su idea fija del auto eléctrico, masivo y popular. Todo podría desmoronarse si es que no le salen bien las cosas a la marca y finalmente como se prevé el Volt termina costando unos 40.000 dólares.

Por esto GM está en estos momentos presionando fuertemente al congreso de los Estados Unidos para conseguir que se apruebe una ley a través de la cual se le ofrezca a los compradores un descuento fiscal de unos 7.000 dólares. Pero GM (como para darle más impulso a la idea) no se ha quedado con eso y ha también planteado la necesidad de que en la letra de la ley se haga referencia a los autos eléctricos en general como para que de ese modo la medida (de concretarse) se haga extensiva a los compradores de autos eléctricos que no sean necesariamente GM

A pesar de esta “pequeña” piedra en el camino del Volt, GM sigue sosteniendo que todo marcha de acuerdo a lo planeado y que en 2.010 estará presentando con toda normalidad al GM Volt en sociedad. Los técnicos de la compañía aseguran que todo anda sobre ruedas y según parece las baterías de iones de litio responden en los test de acuerdo a lo esperado.

La historia parece cerrar perfectamente, todo está muy bien, pero de urgencia GM ha tenido que recurrir al congreso norteamericano para tratar de darle mayor viabilidad al proyecto.

Hay quienes se animan a aventurar que si algo no sale a pedir de boca de GM en este caso, la cosa podría transformarse en lo más parecido a un Tsunami que se haya visto. Otros, dentro de los que me incluyo, piensan que todo se dará de la mejor manera y pronto muy pronto veremos al Volt (y a similares) rodando lo más campante por las calles.