Volkswagen cierra su fábrica en Wolfsburgo por un día

El título de esta nota no está equivocado en lo más mínimo: la casa alemana Volkswagen se verá obligada a cerrar las puertas de su principal factoría en la ciudad de Wolfsburgo, en Alemania, el próximo lunes 31 de enero de 2011 y los motivos (contrariamente a lo que ha sucedido con anterioridad con otras grandes marcas) no son los que muchos podrían llegar a pensar.
No se trata de problemas económicos, no hay intenciones de ahorrar en sueldos de los trabajadores de la planta y no se trata de bajones impresionantes en las ventas de sus modelos en los diferentes mercados, nada de eso. El problema está de puertas hacia afuera, pero los inconvenientes se producen de puertas hacia adentro. Los motivos que provocan que el lunes 31 Volkswagen cierren por una jornada su fábrica principal son que sus proveedores no han podido cumplir con la empresa y, para decirlo con palabras sencillas y que se entiendan, Volkswagen se ha quedado literalmente sin elementos necesarios para poder fabricar sus vehículos.

Lo curioso del caso es que no sólo la marca Volkswagen se ve afectada por este inconveniente con sus proveedores, sino que también lo mismo podría llegar a suceder a otros dos monstruos de la industria como lo son BMW y Porsche, nada más y nada menos. No hay caso y parece que por más esfuerzo que hagan sus proveedores, éstos no alcanzan a cumplir con las necesidades de las marcas para completar su producción diaria.
Hablando sobre la producción diaria, no estará de más saber que la impresionante fábrica de Volkswagen ubicada en la ciudad de Wolfsburgo tiene una producción que alcanza la impactante cifra de 3.000 unidades por día.
La complicada situación por la que atravesará la casa alemana el próximo lunes se debe fundamentalmente a que su éxito comercial en mercados automotrices como el de los Estados Unidos de América y también el de China, han sobrepasado sus expectativas y los ha desbordado literalmente hablando, por lo que se ha llegado a situaciones como la que están por vivir. Pero no hay mal que por bien no venga y así las cosas Volkswagen aprovechará que la planta estará cerrada y sin producción para llevar a cabo la instalación de nuevos equipos destinados a la producción de sus vehículos, más modernos y mucho más efectivos, para que los operarios que allí trabajan puedan hacer su tarea de mucho mejor manera.