La verdadera respuesta a una pregunta universal: por qué se provocan los embotellamientos de tránsito?

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Aquí tenemos para ustedes una información muy útil y la respuesta a una pregunta tan antigua como, qué vino primero el huevo o la gallina? Quizás no tan antigua pero, de seguro, es la cuestión qué más se ha discutido en la historia del universo en aquellos meses de vacaciones arriba de un auto, intentando salir de la ciudad por entre los coches o en el momento en que uno ansía encontrar un hueco en el tránsito para no llegar tarde al trabajo (con 40 grados de calor a la sombra).

Saben a que me refiero? Obviamente, estamos hablando de los tan odiados y criticados embotellamientos de tránsito que tantos divorcios han provocado por la insoportable estadía dentro del vehículo y tantas películas, comerciales e incluso libros han inspirado. Hoy sabrán la causa de estas situaciones donde decenas, cientos e incluso miles de autos aparecen detenidos uno detrás del otro sin motivo aparente.

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Gracias un modelo matemático que investigadores de las universidades de Exeter, Bristol y Budapest llevaron a cabo, tenemos la respuesta a esta pregunta universal: por qué se llevan a cabo los embotellamientos? La respuesta es la siguiente: si alguien frena inesperadamente delante de un coche, el mismo deberá frenar aún más fuerte para compensar el tiempo de reacción. Esto crea una ola que afecta a los vehículos que vienen detrás, más atrás y así sucesivamente hasta que se llega un punto donde todos se detienen completamente (ciencia pura).

Entonces, si pensaban que los embotellamientos eran provocados por un severo choque más adelante (aunque puede suceder también), la respuesta es: no siempre. La mayoría de las veces es culpa de un conductor imprevisto que, por no prestar atención, debe frenar bruscamente y detiene todo el tránsito. La solución? Todos deben prestar atención al volante y anticipar los obstáculos y, en vez de frenar, bajar la velocidad para que todo fluya sin problemas.