Los usuarios de Ferrari ya no eligen el color rojo

Las tradiciones ya no son como eran antes… increíblemente, las cosas (a veces de modo inpensado) van cambiando, o evolucionando si se quiere, de maneras francamente sorprendentes. Los colores forman parte de esas tradiciones que no muchos creen se pueden llegar a modificar o hasta inclusive, dejar de lado. Y si hablamos de colores, de inmediato, se nos vienen a la mente los autos fenomenales de Ferrari, el Cavallino Rampante italiano que, desde siempre uno asocia sin más vueltas al color rojo.
Pero a veces podemos llevarnos más de una sorpresa…
Sin ir más lejos, hace un tiempo el equipo Ferrari de la Fórmula 1 sacudía el avispero mostrando su bólido de carreras con “un poco menos de color rojo” sobre sus formas
Pues bien, esa tendencia parece que se está trasladando y haciendo carne también en los usuarios de los modelos de Ferrari de calle. Veamos…

Es que los últimos sondeos acerca de los pedidos realizados por aquellos que quieren un Ferrari para llevárselo al garaje de su casa, indican que el color rojo, tan característico y típico de la marca, ya no es (ni cerca) el más elegido. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¿no?… Las cosas han cambiado un poco con el paso de los años: a principios de los años ’90, las preferencias de los amantes de los Ferrari se inclinaban sin dudas por el color rojo. Para esa época el 85% de los autos pedidos a Maranello eran sí o sí de color rojo, ese “Rosso Ferrari” inconfundible y a la vez excitante. Sin embargo la actualidad muestra una realidad totalmente diferente: hoy en día tan sólo el 45% de los autos solicitados a Ferrari para ser colocados en la calle son de ese legendario color para la marca.
Las demás elecciones van de un color a otro, muchos no tan habituales, como por ejemplo el gris metalizado (que, dicho sea de paso, le queda tan pero tan bien a los autos de Ferrari…). El 55% de los usuarios de la marca opta de este modo por colores “no rojos” y un marcante 10% de ellos incluso hace su pedido por colores muy puntuales, creados especialmente para ellos.

No se si eso llegará a suceder alguna vez, pero en mi caso, no lo dudaría en absoluto: si pudiera comprarme un Ferrari, lo pediría sin más vueltas de color rojo. Por lo menos yo lo veo así…