Traxxas XO-1: ¿puede este juguete ser más veloz que un Bugatti Veyron?

Para tenerlo hay que contar con unos 1.000 dólares y además tener por lo menos, 16 años de edad. ¿De qué se trata? De un un juguetes, señoras y señores… de un juguete al que no todo el mundo (como se ha visto y ha quedado más que claro) puede acceder. Se trata del Traxxas XO-1, un auto a radiocontrol que ostenta muy orgulloso un mote que no es moco de pavo: un auto (aunque sea de juguete) que acelera mucho más rápido que el mismísimo Bugatti Veyron y muchos otros tantos más, y sólo por nombrar al más significativo.
¿Y cómo es eso? Muy simple: el Traxxas XO-1, este pequeño demonio a radiocontrol, tiene la fantástica capacidad de acelerar de 0 a 100 km/h. en apenas 2,3 segundos y como si eso fuera poco, también puede llegar sin el más mínimo inconveniente a los 160 km/h. en la friolera de 4,92 segundos desde parado. Lo que se dice una auténtica bestia con todas las letras.

Ya ven… tal cual lo hemos dicho (y con estos datos a mano es fácil de corroborar) este pequeño juguete es capaz de hacer poner colorado al auto más mentado sin más vueltas. Demás está decirlo pero su propio fabricante se jacta de haber realizado el auto de juguete a radiocontrol, listo para tomar parte de cualquier tipo de competencia, más rápido del planeta y a juzgar por lo comentado todo parece indicar que no hay modo de rebatir esa afirmación.
Este auto increíble incorpora un sistema de radio de 2.4 GHz que puede acoplar sin drama un Apple iPhone o un iPod Touch, permitiendo inclusive poder cambiar íntegramente la configuración general del auto. Algo maravilloso sin lugar a dudas.

Para finalizar, no dejen de ver el impresionante video demostrativo que los fabricantes del Traxxas XO-1 han preparado para poder darnos una idea definitivamente mucho más acabada de lo que puede hacer este pequeño gigante en una pista de verdad. No sólo las imágenes son impactantes: lo que hace el auto sobre el asfalto con esas pasadas endemoniadas a toda velocidad es algo muy difícil de poder llegar a creer. Pero… hombres de poca fe, crean lo que ven. Es un juguete, sí… pero hace cosas que no se ven muy a menudo en un auto de verdad.
Pídan el suyo para Navidad…