Toyota Prius y las revisiones

Si la reputación de Toyota ya se había visto bastante afectada en los Estados Unidos de América y el resto del mundo con el tan mentado y resonante llamado a revisión de la mayoría de sus modelos, el hecho que se ha producido recientemente, no ha hecho otra cosa más que agregar más leña al fuego.

Bien es sabido que desde hace ya unos meses muchos de los modelos de la casa Toyota han sido inspeccionados en las diferentes concesionarias del país del norte debido a serios inconvenientes relacionados con aceleraciones descontroladas en los vehículos, cosa que sin lugar a dudas era caldo de cultivo para posibles graves accidentes.

Dentro de los modelos llamados a revisión por este tipo de inconvenientes no se encontraba precisamente el Toyota Prius, que sí había sido motivo de revisión por aparentes atascos del pedal del acelerador con las alfombras del auto.

Hasta allí, todo dentro de lo normal (a pesar de lo anormal de la situación en general), pero lo que nadie tenía en sus planes ha finalmente sucedido: un Toyota Prius ha tenido el famoso problema de la aceleración descontrolada y eso ha vuelto a encender la luz de alarma en la casa japonesa y sobre todo en los usuarios de la marca en Estados Unidos.

El hecho se produjo en la ruta Interestatal 8 del estado California. James Sikes, dueño de un Toyota Prius II, se dispuso a sobrepasar a otro vehículo en la carretera sin pensar siquiera que estaba por vivir una auténtica odisea a bordo de su auto japonés. Cuando Sikes comenzó a acelerar se produjo el atascamiento del pedal del acelerador (que en este auto es electrónico) y el Prius no dejó de incrementar la velocidad, totalmente fuera de control, hasta llegar a los 150 km/h.

Las consecuencias del hecho podrían haber sido devastadoras y terribles, sin olvidar que en esa misma ruta hace poco tiempo hubo un accidente mortal protagonizado por un Lexus, con un inconveniente similar. En el caso que nos ocupa, el del Prius descontrolado, el conductor trató en vano y por todos los medios de detener la marcha del auto, cosa que por un largo lapso de tiempo le ha sido imposible de lograr.

Las patrullas policiales, advertidas por el llamado desesperado de James Sikes al 911, se acercaron de inmediato al Prius fuera de control y finalmente lograron detenerlo sin que se produzca colisión alguna y con todos los involucrados ilesos.

El rescate se produjo en una zona de pendiente hacia arriba, colocando un patrullero justo por delante del Prius para realentarlo y solicitando al conductor que apague el motor y presione el pedal de freno a fondo, todo simultáneamente.

La cosa no ha pasado a mayores, pero a partir del hecho surge inevitable la pregunta: ¿ha sido éste un episodio aislado, una mera casualidad? o… ¿se trata de un hecho que puede multiplicarse por montones también en otros Prius de diferentes partes del mundo?

La duda persiste, por eso, técnicos de Toyota están abocados a investigar detalladamente, milímetro a milímetro todos y cada uno de los detalles de este Toyota Prius fugitivo para llegar a la tan ansiada conclusión.