¿Toyota Celica o Ferrari F430? Eso no se hace…

Amigas y amigos, señoras y señores, seamos claros de una vez: hay cosas que definitivamente deberían prohibirse. Es que así como hay diseñadores y grandes creadores que nos recrean la vista con sus increíbles autos, también los hay quienes se empecinan una y otra vez, sistemáticamente, en hacernos sufrir como unos marranos. Será posible… que alguna vez alguien lo entienda. Mientras tanto, eso no sucede y así las cosas seguimos siendo testigos de casos que sencillamente rozan lo irrespetuoso, si se quiere. Vean ustedes mismos sino…

En este caso les mostramos (no sin un poco de vergüenza ajena, claro) un Toyota Celica devenido (por decirlo de alguna manera) en un Ferrari F430. Y pensar que a la marca de Maranello le habrá llevado tanto tiempo y esfuerzo hacer una belleza semejante, para que de buenas a primeras llegue alguien y muy suelto de cuerpo se despache con una atrocidad como la que vemos en esta nota.
Se trata de un Toyota Celica 2000 GT de la más reciente generación convertido sin inmutarse en un Toyota Celica F430 por un impertinente canadiense que lo ha puesto a la venta por eBay por la suma de 35.000 dólares norteamericanos.
El auto lleva ya recorridos unos 179.000 kilómetros y lleva en sus entrañas un motor 1.8 litros de cilindrada que entrega 140 CV de potencia final y que, según su propietario, sonaría casi idéntico al motor de un auténtico Ferrari F430. En fin…

Los detalles del interior del auto están en perfecta sintonía con lo que se ve en la parte de afuera. Logos de Ferrari por donde se le ocurra y algunos detalles de terminación que francamente dejan bastante que desear. A pesar de todo ésto, su dueño (el del auto, claro) insiste en su mensaje a quien quiera leerlo en eBay. Según su manera de ver las cosas,. Este verdadero engendro inentendible, es ni más ni menos (y sin ponerse ni un poquito colorado) el auto que uno necesita (??!!). Mi Dios.
De aquí en más, quedará en cada uno juzgar a esta “cosa” de origen canadiense, que seguramente será del agrado de más de uno.