¿Suzuki Swift Veyron?

Hay cosas que, deinitivamente, deberían prohibirse. Como por ejemplo que cierta gente se dedique a hacer espantosas creaciones en base a autos que (realmente) no merecerían semejante mal trato. Es que no hay derecho para que sigamos penando antes ciertas atrocidades como la que estamos viendo en esta nota. Cuando no se puede, no se puede, y eso es algo que debemos tener en cuenta y nunca perder de vista, algo que evidentemente no le ha sucedido al dueño de este ex Maruti Esteem de fabricación india (en la última foto de la nota lo vemos tal cual es, sin modificaciones), o lo que es lo mismo un viejo Suzuki Swift, al cual se ha empeñado tercamente en convertir en algo que nunca ha sido y nunca será: un Bugatti Veyron

A riesgo de quedar en ridículo sin hacerse el más mínimo problema el propietario de aquel viejo Maruti Esteem convirtió al viejo sedán en un engendro de dos plazas al que ha pretendido infundirle el alma de un Veyron. En una especie de macabra voltereta ritual de ultratumba, una especie de baratija de la magia negra en su máxima expresión, se dio el “gusto de su vida” aspirando a un auto (en su imaginación únicamente) al que no ha llegado ni por asomo.

Mostrar las fotos de esta nota y relatar hasta aquí estaría más que suficiente para ilustrar a nuestros amigos, lectores y seguidores de Coches 2.0. Dicen que una imagen vale más que mil palabras y en este caso les mostramos mucho más que una imagen. A las pruebas nos remitimos: podríamos pedir la detención preventiva del responsable de esta verdadera atrocidad, pero no lo hacemos sólo por piedad…

El (ir)responsable a cargo de este auto prácticamente no ha dejado nada sin retocar: parilla, faros, paneles, puertas, llantas, todo, absolutamente todo ha sido modificado para darle vida a este impresentable Suzuki Swift Veyron (por llamarlo de alguna manera). Sus prestaciones no están ni cerca de las del Veyron, por supuesto. Apenas 85 CV de potencia en el motor le permiten a este aparato del infierno acelerar de 0 a 100 km/h. en unos 13,1 segundos (el Veyron lo hace en 2,5 segundos…). Eso sí, hay algo en lo que este extraño bicho le gana al Bugatti Veyron (aunque no lo crean): la autonomía. Es que el Suzuki Swift Veyron alcanza una autonomía de unos 650 km. pisando el acelerador, mientras que el Veyron llega a los 400 km. “nada más”. En fin… algo bueno había que encontrarle…