Super deportivos siniestrados: un caso repetido y una falla alarmante

Siempre es doloroso enfrentarse a imágenes como las que les estamos mostrando. Imagínense a ustedes: si a uno le duele en el alma cuando somos protagonistas (o víctimas) de un accidente con nuestro común y corriente auto de calle, vaya uno a saber lo que le debe haber pasado por la cabeza a los dueños de estos super deportivos siniestrados. Ay, mi Dios…
Hace poco veíamos uno de esos accidentes que daban dolores de cabeza a granel con un Ferrari 458 que terminó su corta vida estampada contra un árbol de una callecita de Maranello. En ese caso, imprudencia, imprudencia, más imprudencia y nada más que imprudencia… pero éste que hoy les mostramos es una verdadera fatalidad, aunque además deberíamos sacar algunas conclusiones (o tratar por lo menos) ya que no será la primera vez que vemos algo similar en uno de los autos italianos: recalentamiento del motor (cereemos que a eso se debe el siniestro) o alguna otra falencia y posterior e incontrolable incendio.
Después, a otra cosa lamentablemente.
Y la pregunta entonces puede surgir casi de manera inevitable, aunque la cosa suene a exagerada: ¿no será hora de llamar a revisión? Después de todo, varios han sido ya los casos reportados de siniestros originados por el potente motor V8 que estos Ferrari llevan a sus espaldas.
Queda el tema planteado entonces…Tal vez alguien lo tome y no caiga en saco roto.

El otro accidente, no deja de dolernos tampoco.
El hecho sucedió en una Autobahn de Alemania (creemos que en algún punto cercano a la ciudad de Frankfurt). Se dice con insistencia que las autopistas alemanas, como ésta, la A48, son de lo más seguras para desplazarse con super deportivos tales como podría ser este McLaren F1, pero claro… si a esa aparente seguridad no le agregamos una buena cuota de prudencia, criterio y sentido común, de nada servirá.
El dueño de este bólido inglés (del que tan sólo a un centenar dando vueltas por allí) se topó inesperadamente con un embotellamiento cuando transitaba por la autopista dándose el gusto de su vida a bordo de su F1 de la casa de Woking.
¿El resultado? Allí lo ven: un relativamente pequeño choque que significará casi con seguridad, una abultada cuenta en el taller mecánico. Otra cosa para prestarle atención: ¿por qué no se ha abierto el Air bag? Vaya uno a saber…
Moraleja: si a la posibilidad de acelerar con una bestia así y en una autopista que podría considerarse una de las más seguras del planeta, no le ponemos un poquito de prudencia, la cosa se pondrá fea de verdad y el dolor (aunque estemos viendo el auto de otro…) puede ser tremendamente enorme.