Algo sobre el futuro de Fisker

Fisker Karma S

La de Fisker no ha sido jamás una historia sencilla y fácil de sobrellevar. Cuando los problemas fueron surgiendo, todo pareció encaminarse hacia el final más oscuro, abrupto e inevitable. Sin embargo se vio una luz al final del túnel y así las cosas, Fisker es, hoy por hoy, una empresa que ha sido rescatada del abismo por el proveedor chino Wanxiang. Hace un tiempo se ha venido hablando de las firmes intenciones del “rescatista” de recomenzar con la producción del Fisker Karma (en la foto de la nota vemos al Kisker Karma S del 2009) e incluso se ha llegado a hablar de un segundo modelo por venir. Pero, a medida que el carro avanza se van acomodando los melones y de ese modo, finalmente, la gente de Wanxiang ha determinado que para eso habrá que esperar un poco más.
No todo es de color de rosas en esta vida, tampoco para las aspiraciones de resurrección de Fisker en estos momentos.

El problema radica en que una vez tomado el control de Fisker, los nuevos propietarios pudieron constatar –no sin llevarse una ingrata sorpresa- que en el diseño del Karma hay –por lo menos- unos 250 errores que deben ser solucionados a la brevedad. Esos errores hacen fundamentalmente al tema de la confiabilidad de muchos de los materiales y diseño en general del modelo en cuestión. Por un lado está el peligro real que el mantenimiento de esos errores implica para quienes compran el auto y por el otro, insoslayable, está el inmenso gasto que insumirá el trabajo de detectarlos correctamente y solucionarlos. Una verdadera encrucijada en la que están y un tema con el cual jamás pensaron en encontrarse al hacerse cargo de Fisker.
Por eso es que ahora estarán abocados a esa tarea y luego, bastante tiempo más adelante, comenzarán a ver el tema de un segundo posible modelo. Se habla que –con suerte y viento a favor- ese nuevo modelo de Fisker llegaría en el año 2017. Ya se verá.

Mientras tanto los rumores ya se han echado a rodar y la gente se pregunta ¿cómo será ese segundo nuevo modelo de Fisker? Las opciones que se están barajando son dos: por un lado un modelo cabrio más pequeño que el Karma; y por el otro lado se habla con insistencia de un modelo probablemente familiar. Si me preguntan a mí, opto por la segunda opción. Veremos entonces qué le depara el destino –y la gente de Wanxiang– al futuro de Fisker.