Smart ForTwo Hello Kitty: casi impresentable

Mientras en diferentes partes del mundo se aguarda con grandes y justificadas expectativas la llegada de la nueva generación del Smart ForTwo, hay quienes se empecinan en hacer las cosas definitivamente mal.
El Smart ForTwo es uno de esos autos que han calado hondo en los mercados en los que ya ha sido presentado y la aceptación (y en muchos casos, el furor) que ha despertado entre los usuarios ha llegado a niveles sorprendentes. Pero no vayan ustedes a creer que la gente va a aceptar cualquier cosa… no señor.
Pues bien, esto mismo parece que han creído desde la marca cuando aceptaron mostrar al modelo con los nuevos vinilos oficiales con la imagen de Hello Kitty, la gatita japonesa más naif e incombinable con un auto del planeta.
Vaya uno a saber qué cosa se les habrá cruzado por la cabeza (si es que no la han perdido…) en el instante de crear semejante baratija adherida irrespetuosamente sobre la superficie de un auto que está como para prestarle debida atención y merecido respeto.

Habrá llegado la hora, a la luz de los hechos, de avisarles a quienes han sido los responsables de semejante atrocidad que las niñas de 10 años de edad no están habilitadas para conducir automóviles (a menos que las cosas hayan cambiado tanto y nosotros no estemos advertidos…) y que por lo tanto será francamente complicado encontrar público dispuesto a comprarse un auto maravilloso con una decoración sencillamente impresentable (o casi).

Esta auténtica baratija que se puede plotear sobre las formas de un Smart ForTwo se puede adquirir en los Estados Unidos de América merced al acuerdo entre la marca y Sanrio, la empresa encargada de la creación y generación de todos y cada uno de los ítems con la figura de Kitty. El razonamiento (si es que lo podemos llamar así) que han seguido para darle rienda suelta a ésto que vemos en la foto de la nota, es el de lograr que los usuarios del auto “adquieran el estilo de vida de Hello Kitty” (¿?), allá ellos… yo, paso… y cada uno de ustedes, sabrá lo que hace.

Si lo aceptan, aquí va un sano consejo que bien puede ser tomado como de un amigo: de Hello Kitty compren lo quieran… llaveritos, bolsos para las nenas, carpetas para el colegio, cartucheras, bolígrafos y hasta incluso sábanas para las camas de los niños… pero nunca, nunca, nunca se atrevan a adquirir estos impresentables vinilos que les estamos mostrando.