BMW Serie 1 tii Concept: homenaje a los clásicos deportivos

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Muchas veces para saber hacia dónde vamos, debemos saber de dónde venimos.
Esta parece ser la filosofía aplicada por la casa alemana para crear este magnífico BMW Serie 1 tii Concept.

Para los más nostálgicos, será una especie de volver a vivir. Para los más jóvenes será una imperdible oportunidad de saber cómo lucían los clásicos autos de Turismo de los ´60 y ´70.

De eso se trata este BMW Serie 1 tii Concept.
Es la mejor manera de recrear y recordar a aquellos autos de competición de épocas románticas y días de gloria.
El Concept está planteado sobre la base del conocido Serie 1 Coupe y los cambios son básicamente estéticos.
No se conocen aún demasiados datos técnicos, ni especificaciones mecánicas acerca de este auto. Sólo se han difundido unas cuantas fotos que nos lo muestran “de cuerpo entero” y que realmente nos dejan apreciar la belleza de sus líneas y lo acertado y logrado de su intento por evocar a los autos de décadas pasadas.

Claro que de “pasado” este BMW sólo tiene algo de su aspecto.
La tecnología y los componentes con los que se ha fabricado son bien actuales, incluso del mañana.
Los ingenieros de BMW han aplicado en el capó, en las entradas de aire y hasta en los espejos, fibra de carbono para lograr mayor resistencia y menor peso en el auto.

Pero como habíamos dicho antes, lo más destacado (por ahora) de este BMW Serie 1 tii Concept es lo estético. Y si hay algo como para destacar, eso es la decoración del auto.
Como este Concept tiene destino de competición, la decoración del mismo no podía apuntar hacia otro lado.
Al verlo se comienza a sentir el espíritu de las carreras yendo por nuestras venas. Y a uno le dan ganas de subirse y salir con las ruedas humeantes a comerse el asfalto de las pistas.

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Con los colores característicos de la casa alemana, el blanco, el gris y el azul oscuro, se las han ingeniado para que este Concept no necesite mucho más.

Hay un detalle que parece menor pero que, gusta mucho. El capó de un negro rabioso
es atravesado por sendas franjas bien deportivas en color blanco que, a medida que atraviesan todo el auto recorriendo el techo y llegando hasta el baúl, se transforman en franjas negras.

El interior no desentona en absoluto.
Los mismos colores usados en el exterior del auto, se plasman en el interior.
En el tablero, un detalle para los que corren: un cuentarrevoluciones en color blanco, despegándose del resto del instrumental, nos recuerda que este auto ha nacido para correr carreras. Y punto. No se discute más (si es que se había planteado alguna discusión).

El auto está realmente muy bien logrado y hasta puededespertar una mueca parecida a una sonrisa al verlo. Es agradable verlo tan similar a aquellos viejos deportivos de los ´60 y ´70, por eso la mueca. Es fantástico el resultado final de este auto que no por rememorar a sus épicos antepasados deja de ser un auto del futuro.

Ese mismo futuro al que se puede llegar mejor si (como BMW) no se olvida de dónde se viene.