El Senado de Estados Unidos quiere que los autos híbridos y eléctricos “hagan ruído”

Los vehículos híbridos y eléctricos son cada vez tomados más en serio en casi todas partes del planeta en que vivimos. Se trata ni más ni menos que del futuro mismo de los automóviles y su desarrollo y comercialización son moneda corriente hoy en día. Pero claro, no todo lo que reluce es oro, dice un viejo refrán y como todas las cosas, ésto de los híbridos y eléctricos tiene también sus pro y sus contras. No hay que dejar de prestarle atención a un tema muy pero muy importante: en algún momento, estos autos pueden llegar a circular sin la utilización del motor de combustión interna, y eso podría implicar un serio inconveniente y un gran peligro para los peatones.
Es que como ya se ha planteado alguna otra vez, cuando estos autos no hacen ruído, pueden convertirse en una verdadera arma mortal para quienes cruzan la calle, por ejemplo. Peatones distraídos, gente que no presta la debida atención, podrían convertirse de buenas a primeras en víctimas involuntarias e autos que apenas hacen sentir algún ruído.

En este sentido, el Senado de los Estados Unidos acaba de sesionar pensando en este tema y ha aprobado finalmente una medida que exige que todos aquellos vehículos que llegado el momento se muevan con un motor eléctrico, deberán disponer de un nuevo dispositivo que “haga ruído”, algo que suene similar a un motor y que sirva para advertir a la gente que el vehículo está por llegar.
La medida aún está en suspenso, por decirlo de alguna manera, y restan definir algunos aspectos legales para que sea implementada de manera concreta y efectiva en poco tiempo más.

En los tiempos que corren, la medida puede llegar a resultar algo exagerada, pero si se piensa en el fuerte crecimiento de este tipo de vehículos y si se piensa en lo muy difundidos que estarán en las calles de las diferentes ciudades del mundo en unos cuantos años, entonces la cosa cambia sustancialmente.
Y vayamos un poco más allá entonces… pensemos no solamente en personas distraídas por la calle: pensemos en personas ciegas o bien en personas sordas… La medida, después de todo, no parece ser tan descabellada y ridícula si se tienen en cuenta estas cosas. Habrá que seguir de cerca el tema para ver en qué termina y si se implementa la medida efectivamente.