Un Saab 900 con sauna y parrilla

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Si sos bastante afortunado como para en ser el dueño de un auto que puede considerarse clásico, tienes varios caminos para tomar. Puedes conservarlo tal como ha salido de fábrica, impoluto, intacto y listo como para mostrarlo en una expo o puedes tenerlo en el más completo e irracional estado de abandono, insensiblemente confinado en un galpón.

Pero también puedes convertirlo en algo especial…

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Este es el caso de un buen muchacho finlandés que ha logrado transformar a su Saab 900 del año 1980 en un sauna que además tiene una parrilla, ideal para el asadito de los domingos…

Así es, este hombre decidió no desprenderse nunca más de su viejo y querido Saab (uno de los clásicos de los que hablaba al comenzar la nota), y optó por transformarlo en un objeto destinado exclusivamente al placer y al ocio con sus amigos.

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Este vetusto Saab ya no funciona como una auto propiamente dicho, claro está. Es ahora un sauna con interior de madera, banquetas y todo lo que se necesite en un lugar como ese. El interior, en el que ya no se encuentran vestigios del instrumental, la pedalera y el volante, está bastante logrado y ofrece todos los servicios que buscas a la hora de exponerte al vapor de un sauna tradicional…

Pero no todo termina allí.
Después del sauna, un buen asadito… y ¿para qué movilizarse demasiado? ¡No señor! ¡La parrilla la tiene en el baul! Así que, sin más, arrimen unos banquitos, traigan sus platos de madera, vayan destapando un buen vinito y… ahí van saliendo los chorizos…

Eso sí… después de esto, otra vez al sauna.