Saab desmiente su quiebra

Eterna. Interminable. Casi agotadora. Así resulta ser la complicadísima historia de la mítica y emblemática casa sueca Saab. Desde épocas inmemoriales venimos leyendo historias, intrigas, haciéndonos eco de rumores y todo tipo de cosas referidas a Saab. Que compradores sí, que compradores no, la cosa nunca da la sensación de calmarse y así es que se ha llegado a la instancia actual con un rumor que ha tenido aspecto de mucho más que eso. Es que Saab ha tenido que moverse rápido y ha tenido que salir a anunciar a los cuatro vientos que no está en pleno proceso de quiebra, aunque para que eso sea creíble haya sido necesaria la intervención de la casa china Youngman con una inyección de, ni más ni menos, 10 millones de euros este miércoles 12 de Octubre de 2011, para hacerle frente a las necesidades del mes y así poder seguir para adelante.
Como se verá, Saab anuncia que la palabra quiebra no forma parte de su léxico actual, pero la ayuda económica de uno de sus inversores ha sido más que necesaria para que los suecos sigan con vida (con respirador artificial, pero con vida al fin…).

Por estas horas se había hecho correr el rumor sobre la determinación del gobierno chino de suspender los aportes de las empresas Youngman y PangDa hacia los suecos, cosa que sin lugar a dudas llevaría a la declaración de la quiebra de Saab, sin embargo desde Suecia se han encargado de salir a desmentir tal cosa, aduciendo que efectivamente el acuerdo no ha sido objetado y que todo sigue adelante (por ahora…).
Incluso, además de lo asegurado por el gobierno chino, también se ha expresado el presidente de PangDa, asegurando que no hay planes para revisar el acuerdo entre las partes involucradas.

El tema es que más allá de comenzar a aclararse, la situación da la sensación de complicarse a cada minuto y así las cosas la vida de este gigante sueco parece pender de un delgado y débil hilo que bien podría quebrarse en cualquier momento.
Posiblemente, y como suele suceder en este tipo de casos tan complicados, lo que finalmente sucederá es que se le tire toda la culpa a los medios generadores de rumores y habladurías, mientras que entre las empresas seguirán tironeando para ver cuánto más de vida le queda a un grande como Saab. Lo concreto: esto cada día huele peor, muchas son las manos que entran al plato y así la cosa muy buen futuro no puede tener.