Rolls Royce Phantom fúnebre

En la vida está bueno darse algunos gustos. Lujo, casas, autos espectaculares, viajes por el mundo ¿por qué privarse de todo eso mientras se pueda? Pero… ¿y para aquellos que creemos en la vida eterna? ¿qué hay?… Bueno, según como se vea la cosa, también se puede “gozar” de la vida en el más allá, o por lo menos del trayecto hacia la misma, viajando “plácidamente” en este Rolls Royce Phantom fúnebre

Si finalmente se lo puede disfrutar o no, eso ya se verá (esperemos comprobarlo dentro de mucho), pero lo cierto es que los demás nos verán viajar hasta nuestra última morada con estilo y confort indiscutibles, a diferencia de otros casos impresentables que ya hemos visto.

Para lograr su cometido se ha buscado dar todo el lugar posible en este extraño vehículo, tanto es así que la batalla que se ha conseguido supera (y muy ampliamente) a la batalla del Rolls Royce Phantom original en su versión más larga.
Lo curioso es que este auto sigue manteniendo la fila de asientos en la parte trasera, por lo que lugar sobra y se ha dispuesto el sitio para “quien viaje con los pies para adelante” en un compartimiento muy espacioso y separado del habitáculo. De esta manera queda bien a las claras la intención de los encargados de perpetrar este vehículo: que los familiares acompañen al difunto hasta el mismísimo último instante posible…Tétrico si se quiere, pero familiar.
Mientras tanto, el acceso al sector trasero (no hablamos del difunto…) se sigue haciendo a través de las puertas con sistema de apertura “suicida” (casualmente) es decir que se abren hacia atrás.

Esta creación que “está para morirse” no ha sido responsabilidad de la casa Rolls Royce, sino que es fruto de la imaginación y cretaividad de los amigos de Biemme Special Cars y su precio no resultará ninguna bicoca para nadie: nada más y nada menos que 500.000 euros. Tal vez algún ricachón se decida a contratar los servicios (póstumos y carísimos) de esta rareza sobre ruedas, creada para llevarte al más allá