Renault Wind: crónica de un fracaso (no) anunciado

No hay nada que hacer, no hay vuelta que darle… cuando una cosa no anda, no anda y mejor será pasar a otra historia. Y eso es precisamente lo que parece que le sucede al (todavía nuevo) Renault Wind en los diferentes mercados en los que se comercializa. Con apenas un año de presencia en las calles, este pequeño producto de la casa del Rombo no ha logrado calar hondo en el gusto popular y así las cosas, es hoy por hoy, casi un fracaso estrepitoso en ventas (otro más y ya van…).

Según recientes declaraciones de Jerome Stoll, Jefe de Ventas de Renault, lo que se viene en el futuro inmediato referido al Renault Wind, no son precisamente buenas noticias. Y es que el auto no ha gustado lo que se esperaba y por ende las reacciones de la gente han sido bastante distantes e indiferentes desde su lanzamiento.
El Renault Wind no gusta y eso ya no hay modo de revertirlo tal como están dadas las cosas.

Los números fríos hablan por sí solos y son más que ilustrativos de lo que estamos diciendo: durante todo el año 2010 Renault comercializó unas 4.100 unidades del modelo en cuestión y durante 2011 esa cifra de unidades vendidas llegó a las 6.900. Estos números contrastan notablemente con las proyecciones iniciales de la marca que hablaban de ventas que oscilarían entre las 75.000 y las 150.000 unidades comercializadas anualmente.

Nada puede hacerse aparentemente de acuerdo a lo expresado para que la gente se incline por el Wind. Es muy probable (por no asegurarlo firmemente) que la casa francesa Renault ni siquiera le dedique un minuto de su existencia a realizar un restyling o algo por el estilo. Lo más seguro es que al Renault Wind le quede muy poca vida sobre esta tierra que habitamos. Definitivamente no parece haber lugar para el modelo en este mundo.

Lo “mejor” del caso del Renault Wind es que ni siquiera cuenta en el mercado automotríz con un rival directo y que le haga sombra debidamente, de modo que el fracaso es (por decirlo de algun modo) propio de la casa francesa Renault y no puede atribuírle la caída a nadie más. Cabe recordar, siempre hablando de esos ya casi inexistentes rivales, que Opel “pasó a mejor vida” a su modelo Tigra hace un tiempo nada más.
¿Cómo seguirá finalmente esta corta vida del Renault Wind? vaya uno a saber… ¿seguirá?