Renault devuelve dinero al gobierno francés

A pesar de lo que se ve en la foto ilustrativa que encabeza esta nota, la tormenta parece haber pasado definitivamente para la casa francesa Renault. Lo mismo parece que le ha sucedido a más de un fabricante en territorio europeo. Tras la tan mentada crisis económica y financiera mundial, muchas marcas han estado tratando de rearmarse y de salir rápidamente del pozo en el que se encontraban y así como hubo tantas que pidieron ayudas a los diferentes gobiernos de Europa, Renault solicitó pronto socorro al gobierno del presidente Nicolás Sarkozy, cosa que ha recibido.
La cifra ha sido verdaderamente sideral. Los 3.000 millones de euros que el Estado de Francia ha aportado a las maltrechas (por entonces) arcas de la casa del Rombo no han sido un regalo ni mucho menos.
Se trata de un préstamo que Renault trata de quitarse de encima de buenas a primeras debido a que obviamente y como era de esperarse corren los intereses, con las tremendas consecuencias que eso puede acarrear.

Recientemente la casa Renault ha comenzado con el operativo recuperación y ya ha devuelto al gobierno francés la suma de 1.000 millones de euros, restando devolver los otros 2.000 millones de la misma moneda.
La cosa pasa por reducir la deuda rápidamente y conseguir un menor coste financiero para la empresa.
Renault sabía que el dinero no se daría por perdido de parte de la administración Sarkozy y por su lado el gobierno del esposo de la bella Carla Bruni, podría salir muy bien parado tras la devolución del dinero, demostrando que el hecho de haber apostado tan fuerte en pos de la recuperación de Renault ha sido una movida más que acertada y políticamente correcta.

Carlos Ghosn, sabe de estas cosas. Así como ya ha demostrado saber cuidar el dinero de la casa en otras areas (la deportiva de primer nivel, por ejemplo), también está encontrando la manera de que Renault devuelva el resto del préstamo dentro de los plazos estipulados de antemano. Todo parece indicar que efectivamente lo conseguirá.
Mientras tanto las agujas del reloj siguen su camino y la casa francesa del Rombo busca el mejor modo de devolverle al Estado (tan generoso para con ellos en su momento) esos benditos 2.000 millones de euros restantes para quitarse un enorme, tremendo, peso de encima que en esta oportunidad ha llegado con aspecto de préstamo estatal para seguir subsistiendo.