Renault Alpine A110-50: Demasiado para ser cierto

Si la marca francesa Renault ya nos había puesto los pelos de punta con las ilusiones enormes y grandes expectativas generadas con el renacimiento del Alpine, lo que ahora se traen entre manos está sencillamente para el infarto, sin más vueltas. Eso sí… no habrá que ir haciéndose demasiadas ilusiones desmedidas ya que la idea es simplemente la de celebrar como corresponde el 50º aniversario de la creación de Alpine, fruto de la brillante mente de Jean Rédélé. Se trata de un modelo que simplemente (¿simplemente?) llega a ocupar un muy destacado lugar en la interminable galería de concept cars de los que tanto gustamos.

Su estilo y su concepción se deben fundamentalmente a la tremenda influencia ejercida por el fenomenal Renault DeZir que oportunamente pudimos disfrutar al abrirse las puertas del Salón del Automóvil de París del año 2010 y que, dicho sea de paso, fue la puerta de entrada al fantástico mundo de las creaciones del genial Laurens van den Acker y a todos los asombrosos a los que nos tiene acostumbrados.
Ahora su creador ha ido un poco más lejos y se ha propuesto reinventar ese diseño inicial llevándolo a un extremo casi inimaginable y dando nuevas formas, bien actuales y futuristas al clásico Alpine A110 Berlinette de otros tiempos, pero en el cuerpo de este increíble Renault Alpine A110-50. Sobre las formas del concept que celebra al Alpine en sus primeros 50 años de vida se puede advertir (no sin alguna dificultad) la influencia del modelo que le dio origen. Por ejemplo, los aros de LED ubicados en la trompa del nuevo modelo conceptual, traen rápidamente a la memoria los famosos grupos ópticos de aquel viejo pequeñín francés que todo lo comenzó. Y ni hablar del rabioso color “Blue” de su carrocería…

Su impactante carrocería está enteramente fabricada en fibra de carbono y esconde un chasis tubular de acero que ha sido “tomado prestado” al Renault Mégane Trophy, aunque en rigor de verdad no se trata exactamente del mismo. La casa francesa en esta oportunidad ha reforzado debidamente la estructura en general y ha introducido algunos cambios que también se reflejan en las dimensiones (este auto es algo más ancho y un poco más bajo).
Debajo de su capót lleva un excitante motor 3,5 litros de cilindrada V6 que entrega la friolera de 400 CV de potencia, que va ubicado en posición central en la parte trasera del auto (como si fuera poco, y para que todo el conjunto resulte mucho más atractivo, el cubremotor es transparente).
Desde Renault no dejan e hablar maravillas de este sensacional concept, pero claro… no parece estar entre sus planes más inmediatos colocarlo efectivamente en las calles. Podrían hacer un esfuerzo ¿no?