Una rareza llamada Peugeot 806 Runabout

¿Y ésto con qué se come? Se habrá preguntado más de uno de ustedes… O en realidad, más que preguntar con qué se come, habrá que decir ¿ante que extraño y curioso vehículo estamos? ¿es una pick-up norteamericana?¿es un convertible de alta gama? ¿es un novedoso monovolúmen europeo? o… ¿estamos ante una lancha con ruedas? Nada de eso y todo al mismo tiempo… de eso se trata esta fantástica rareza que han dado en llamar Peugeot 806 Runabout.
En realidad no se trata, tal como se imaginarán, de un modelo de producción y tampoco es tan reciente. Es un modelo conceptual, maravillosamente bien realizado en el año 1997 (sí, 1997) por lo mejor de lo mejor del avanzado departamente de diseño de la marca francesa.

El modelo tiene clara, directa e innegable inspiración en la náutica, o más puntualmente (como hemos dicho) en una lancha y abundan sobre sus formas elementos hechos en madera de primera calidad, muchos detalles cromados (sobre todo en su interior) y un diseño digno de toda admiración. Si a todo eso le sumamos que la tecnología utilizada era sencillamente de punta para la época en la que ha sido creado y si además agregamos la ventaja de un muy poderoso motor V6 de 2.946 centímetros cúbicos de cilindrada, capaz de entregar unos 191 CV de potencia a unas 5.500 rpm, entonces el combo resulta simplemente fantástico.

El extraño Peugeot 806 Runabout cuenta con tracción delantera y tiene una caja automática de cuatro velocidades, que es la misma que incorpora en su momento el Peugeot 406. Este vehículo es además bastante voluminoso, lo que sumado a los diferentes tipos de materiales (metal combinado con madera), hace que su peso no fuera precisamente bajo.
Otro detalle pintoresco e innovador en este concept que aquí recordamos, es la posibilidad de girar los asientos delanteros, enfrentándolos con los ubicados en la parte trasera (éstos últimos en realidad son asientos plegables que sólo se utilizan en caso de ser necesario), cosa que hace muy agradable el uso del auto en ciertas ocasiones.

Y hay más detalles curiosos, como por ejemplo la capota color azul simulando una vela y los airbags que también hacen las veces de chalecos salvavidas. Muy notable la cubierta de madera que se extiende a voluntad (gracias a unos motores eléctricos) sobre la parte trasera del habitáculo, haciendo de este modelo conceptual algo sencillamente magistral bajo todo punto de vista.
En síntesis, un concept que bien recibido hubiese sido en cualquier mercado automotríz, pero que lamentablemente tan sólo podemos disfrutar de esta manera. Vale la pena verlo.