Radical RXC: llevalo al circuito andando por la calle

¿Quién no ha querido o deseado alguna vez poder ir por las calles del barrio manejando como un rey sobre un auto deportivo que, incluso, sea capaz de poder competir en carreras tipo Le Mans? A todos, en mayor o en menor medida eso nos habrá sucedido en alguna oportunidad… Pues bien, no siempre sucede (algunos autos sólo se pueden manejar en una pista adecuada), pero a veces los sueños se hacen realidad y en eso tiene que ver la gente de Radical Sports Cars, una empresa inglesa que prácticamente ha hecho un auto a la medida de muchos de esos sueños.
Los amigos de Radical nos presentan entonces a su gran modelo RXC, que no es otra cosa más que un verdadero auto de competición pero con matrícula, con luces y con la friolera de unos 380 CV de potencia para darse en gusto, y en forma, en cualquier circuito que tengamos a mano.
Este auto, aún presentándose en sociedad con muchísimas menos pretensiones que tantos otros, es en realidad uno de esos que nada tienen que envidiarle a muchos de los mejores autos super deportivos que andan dando vueltas por allí.

Lo de Radical Sports Cars no es improvisado en lo más mínimo en estos temas de hacer autos efectivos y sorprendentes. No hay que dejar de mencionar que ya en 2008 uno de sus modelos, concretamente el SR8 LM, detuvo el cronómentro en el complicado Nürburgring de 22 kilómetros de extensión en unos sorprendentes 6 minutos y 48 segundos, cosa que no está nada mal por cierto y que podría llegar a ser la envidia de muchos otros. Con todos esos antecedentes a mano, muy válidos por cierto, estos preparadores ingleses se las han arreglado para darle forma a un auto que sabe combinar todo, absolutamente todo, lo que uno podría llegar a pedir.

Para darle vida al Radical RXC se ha empezado de la nada misma, desde cero. Han sido tres largos años de desarrollo en lo que hace a su chasis, carrocería y motor para que finalmente salga a la luz un auto difícil de comprender pero también (una vez que se sabe del mismo) imposible de quitar de la cabeza. Muchos de los componentes del auto se han creado especialmente para el mismo, tan sólo la carrocería adopta muchos elementos utilizados en el modelo SR9 Le Mans Project. Chasis de acero y jaula antivuelco (con homologación de la FIA), carrocería de fibra de carbono, diferentes componentes de plástico y un motor Ford V6 3.7 litros de cilindrada que llega a los 380 CV y que va ubicado en posición central trasera son la síntesis y el alma de este auto espectacular. Pero para los inconformistas la marca también ofrece una versión de 3.0 litros de cilindrada con 480 CV de potencia final. Todo a pedir de boca…
Dicho todo esto, no caben dudas de que debe ser un auto que provoca inexorablemente sensaciones muy extremas.