El rabioso Seat León 1P Wide Body preparado por JE Design

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Antes de empezar dejemos algunas cosas en claro: JE Design es para el Grupo Volkswagen lo que Hamann representa para BMW, Porsche o Ferrari, pero con algunas diferencias…
La gente de Hamann hace autos que son la delicia de los fanáticos, sin discusión, mientras que los productos de JE Design por lo general se encuentran frente a las críticas de los usuarios, vaya uno a saber por qué motivos…
Si me preguntan , yo diría que los autos que salen de la factoría de JE Design no son tan bellos como los de su similar, léase Hamann. Así de simple.
Pero esto es sólo mi opinión y como tal es muy subjetiva. Hay un refrán, muy cierto dicho sea de paso, que dice: sobre gustos no hay nada escrito.
Por lo tanto, nadie tiene la verdad absoluta, sobre todo si hablamos de estética.
Punto y aparte.

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Ahora si hablamos de performances y prestaciones, habrá que ponerse de pie a la hora de analizar un producto de JE Design.
Y este Seat León, convertido en un 1P Wide Body no será la excepción. Se los aseguro.

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Si bien este Seat no es el portador de la mejor estética salida de esta importante casa de tuning, al levantar el capó la historia será diferente.
El motor 2.0 TSI ha dejado atrás los 200 CV de potencia originales para entregar unos generosos 244 CV. Claro que esto no se podrá apreciar a simple vista levantando el cubremotor, pero la experiencia de conducirlo y sentir esa potencia extra llevada al asfalto, vale la pena y es algo notable.
También aumenta el par máximo, llegando a los 355 Nm, de manera que el Seat León 1P Wide Body podrá acelerar desde los 0 a los 100 Km/h. en tan sólo 6,4 segundos, bajando en casi un segundo la marca que alcanza el Seat León de serie. Nada mal por cierto.
Finalmente, la velocidad. Este Seat preparado por JE Design alcanza como si nada los 242 Km/h., 13 Km. más de velocidad final que el Seat de origen.

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En definitiva, un auto que deja un poco que desear desde lo estético, por poco novedoso y por ser portador de una imagen que por momentos y según desde donde se lo mire, roza lo verdaderamente kirsch. Tal vez sea la elección (errónea según mi criterio) de la coloración o, mejor dicho, la forma de combinar los colores. Tal vez sean algunos detalles de terminación. No sé, pero hay algo que no termina de cerrar en el producto final desde lo visual.
No decepciona, eso sí, al conducirlo, al experimentar las sensaciones extremas que provoca y al comprobar casi sin quererlo, las fantásticas prestaciones que es capaz de desarrollar.