Proton GEN-2: de Malasia con tecnología Lotus

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¿Proton, Proton…? Me suena, me suena…
Y sí, el nombre resulta bastante familiar pero no muchos saben que Proton es una marca bastante afianzada en el mercado y que ya está cumpliendo sus primeros 25 años de vida.
Con origen malayo, esta marca (que podríamos considerar modesta) se ha valido de una herramienta que muchas son las puertas que le ha abierto: la tecnología que le aporta la casa Lotus.

La historia de la marca creada por el genial Colin Chapman no está precisamente plagada de ejemplos de modelos compactos que digamos, pero en esta oportunidad su colaboración hacia Proton y especialmente la realización del Proton GEN-2 en su nueva versión asocian directamente su nombre con este tipo de vehículos.

Como quien no quiera la cosa, Proton, a pesar de no estar entre las luminarias de la industria automotríz se las ha arreglado para abrirse camino en mercados de más de 50 países del mundo, pero ha sabido tener éxito comercial fundamentalmente en Autralia y el Reino Unido.

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El Proton GEN-2, hay que decirlo, no sorprende a nadie, pero no deja de ser un auto más que correcto y prolijo, transformándose en definitiva en un producto válido, potable y apetecible por más de uno.
Con un diseño bastante clásico, sin sorpresas ni soluciones radicales, el Proton GEN-2 puede, eso sí, hacer gala con toda justificación de una terminación excelente, aunque no mucho más que eso tenga para ofrecer.
Aquí realmente el punto a favor es la colaboración con una prestigiosa marca como Lotus que (también hay que decirlo) no en balde los habrá elegido.
Lo que también hay que destacar es que el GEN-2 es un auto de lo más económico en el mercado europeo para lo que se ofrece. La entrada a la gama (3 versiones) arranca en los 11.240 euros y eso no está nada nada mal…

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¿Los tres acabados en que se ofrece el Proton GEN-2? Son éstos: GLS, GLX y Saloon (siempre en la versión única de sedán 5 puertas).
Lo que sí sorprende del auto es en esta oportunidad la “revolución” que se ha producido en su interior, cosa que (esto es una opinión muy personal) lo quiebra definitivamente: es un auto por fuera y otro muy diferente por dentro.
Nuevo diseño de casi todos los elementos interiores, inclusión de nuevos materiales, dan forma a un interior muy contenedor, con un aspecto más cercano a lo deportivo que a otra cosa y que en definitiva (por lo que les dije del “partimiento” del auto) no termina de ser un punto a favor.

Habrá que buscarle definitivamente otra vuelta…