La producción de Saab nuevamente detenida en Suecia

La firma sueca Saab no parece haber encontrado paz de un tiempo a esta parte. Desde hace largo rato la legendaria compañía automotriz, casi un emblema de la misma Suecia, se ha venido debatiendo entre la supervivencia extrema y los peligros de cierre, sin términos medios, sin escalas de grises…
Pobres los empleados de la marca, quienes a diario y desde hace tiempo, ven peligrar casi de manera constante sus puestos de trabajo. Un gran pena, por cierto.
Lo concreto en esta oportunidad es que tras la reanudación de las actividades en la fábrica de Saab ubicada en la localidad sueca de Trollhattan (hecho sucedido en el pasado mes de Mayo, día 27 del mes más precisamente) y luego de un mes de parate, ahora surgen nuevamente los inconvenientes y se informa que la planta industrial ha detenido nuevamente su producción diaria.

Esta vez los problemas vienen de la mano directamente de su sistema de trabajo actual (hablamos de la compañía) que es efectivamente del tipo “Just in Time”. Este sistema de producción prevé la compra y el almacenamiento de las diferentes autopartes necesarias para cada modelo según se vayan necesitando y solamente a corto plazo. El tema es que en realidad muchos de los tradicionales y habituales proveedores de Saab, no trabajan para la marca desde hace varios meses. De esta manera se pone en peligro y con creces la producción general de la casa y cualquiera de los proyectos que haya en carpeta, tal como era de imaginarse.

Sin embargo, además de este gran problema que provoca la detención (una vez más) de la producción de Saab, no son pocos los que sostienen que en realidad el problema que aqueja a los suecos es su solvencia económica (cosa que no resulta para nada descabellada por cierto). Lo que es igual: son insolventes.
La agencia de noticias TT ha informado recientemente que los problemas cobraron nueva fuerza tras saberse que en realidad Saab aún no ha pagado los componentes que ha solicitado (y que ya ha recibido) a los diferentes proveedores. Ahí, y no en otra cuestión, parece estar el verdadero problema.
En consecuencia, con poco y nada de dinero en sus cajas y sin la seguridad de poder hacerse cargo de sus obligaciones, Saab ha decidido enviar a los obreros a sus casas. De momento la triste realidad de la marca sueca dice que lo único que está produciendo en la actualidad es el Saab 9-4x que se fabrica en las instalaciones de la General Motors en la localidad de Ramón Arizpe, en México.
Complicado momento, una vez más, para la tradicional (y maltrecha) marca sueca.