El primer Ferrari de competición será expuesto en California

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Cuando Enzo Ferrari vio salir de su fábrica en Maranello al primer auto de competición que llevaba su nombre, nunca habrá imaginado su destino…
Ni el suyo propio, ni el del auto.

El suyo fue un caso sin igual. La gloria y la tragedia lo visitaron en cantidades iguales y cada paso dado en la vida lo han transformado en un personaje de leyenda irrepetible.
El destino de aquel primer auto de competición, fue algo diferente.
Luego de participar de una carrera en 1947 pasó en 1948 a manos de un médico residente en Nueva York, Estados Unidos. Después de esto, la oscuridad total y un pase a la clandestinidad más absoluta, hicieron que el mundo lo perdiera de vista durante un muy largo período de tiempo. Demasiado para una joya de este estilo.

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Fue recién en 1968 cuando su actual propietario lo encontró arrinconado por los años y el mal trato en un viejo almacén con cosas abandonadas. Y allí empezó la resurrección.
Pero resurrección no significa restauración. Para nada.
Lo único que se le ha “tocado” a este auto es el motor, recién en 1990 y lo mínimo como para que funcione correctamente.

Su planta motríz es un 2.0 litros de 120 CV de potencia que en sus días de gloria supo alcanzar los 190 kilómetros por hora. Una maravilla de verdad.

Con la inocultable y contundente prueba de su chasis 01C, este viejo Ferrari será expuesto nuevamente al público en oportunidad de celebrarse el Desert Classic Concours d’Elegance, el próximo mes de Marzo en la localidad de Palm Springs, estado de California.

Dichosos los ojos que lo verán.