Praga R1: Sólo para las pistas de carrera

En la República Checa no tienen una gran tradición a la hora de fabricar autos, fundamentalmente a la hora de concebir grandes autos deportivos, pero a veces la vida te puede dar muy gratas sorpresas y ésta es, precisamente, una de esas oportunidades.
Desde aquel país llega al mundo este super deportivo rabioso y genial que se llama Praga R1 y que bien podría darle dura batalla a muchos otros similares (no iguales) que se precien.
Este auto ha sido mostrado en la previa del Autospsort International y no ha dejado de sorprender ni a propios ni a extraños. Las reacciones ante esta bestia sobre ruedas, destinada casi con exclusividad (y no podía ser de otra manera) a dejar sus huellas de neumático sobre las cintas asfálticas más exigentes. El Praga R1 ha sido concebido como un verdadero prototipo cerrado de Le Mans (lugar en donde muy posiblemente pueda llegar a demostrar su valor) y lleva en sus entrañas un motor atmosférico 2.0 litros de cilindrada de la marca francesa Renault, llegando a entregar unos 210 CV de potencia y pesando nada más (el auto completo) unos 590 kilogramos en total.

Es un combo realmente explosivo, combinando formas excepcionales, un diseño muy bien logrado, excelentes prestaciones y una relación peso / potencia por demás interesante.
Este super deportivo checo cuenta con una caja de cambios Hewland y lleva su motor colocado de manera longitudinal central (cosa que es posible dadas las características de la caja de cambios). Lleva un diferencial autoblocante.

Tal vez su mayor “contra” sea exclusivamente su precio, el cual, dicho sea de paso (y valga la redundancia) es muy exclusivo. El Praga R1 puede ser tuyo si es que desembolsas la friolera de 98.000 Euros, lo que no lo convierte exactamente en un auto accesible bajo ningún punto de vista. Es que tampoco estamos ante un auto que haya nacido para quebrar la historia o para pasar a la posteridad como uno de aquellos que ha roto definitivamente el molde. Es un muy digno y buen producto pero no estamos ante un hito en materia de deportivos extremos. Por supuesto que damos casi por descontado que en las pistas este auto debe destacarse y mucho, pero insistimos: su precio resulta a priori demasiado alto para un auto que ni siquiera podés manejar por las calles y rutas de tu ciudad.