Un Porsche Cayman S enterrado en la arena

Eso de enterrar a un auto no es algo que se vea todos los días a la vuelta de la esquina. Alguna vez en Coches 2.0 hemos podido enterarnos de la última voluntad cumplida de un buen hombre que tras haber sido visitado por la Parca pidió ser sepultado para toda la eternidad a bordo de su Pontiac. Si es felíz, esté donde esté, allá él…
Pero claro, este caso que traemos ahora es algo totalmente diferente (aunque también es para morirse…Ya verán).
La imagen habla por sí sola y dice mucho más que mil palabras juntas… es que en realidad, viendo una escena como ésta, uno se queda mudo automáticamente.
Por lo general un Porsche Cayman S como el que nos ocupa en esta nota queda bien resguardado en un garaje como corresponde y Dios manda. Eso es así generalmente.
Pero no siempre se dan las cosas de acuerdo a lo que uno puede llegar a suponer y ésta puede ser la excepción a la regla…
Casualmente también ha sucedido en los Estados Unidos de América (como el caso que nombramos anteriormente) y ha sido motivado por las tremendas tormentas que se han abatido sobre el gran país del norte hace poco.

Allí está: un fabuloso Porsche Cayman S enterrardo en la arena prácticamente hasta el mismísimo techo. Duele de verlo, de modo que imagínense la sensación de tremenda desazón del infortunado propietario.
Escenas como ésta no se ven a menudo, a este Cayman S lo sorprendió una tremenda tormenta de arena en plena calle (cercana a la playa según se aprecia) y la cosa terminó como terminó.

El interior del auto, para ser concretos, ha quedado inutilizable por completo. No hay centímetro que no haya sido invadido por este desierto personal y de seguro nada ha de ser rescatado una vez que lo limpien. Por el lado de la carrocería, no hay que ser muy adivino para darse cuenta que los daños prácticamente irrecuperables no tardarán en hacerse ver y que la pintura deberá ser recuperada casi por completo, mientras que si hablamos de la planta motríz del Porsche Cayman S “enterrado en vida”, casi con total seguridad terminará arrinconada en algún galpón de un desarmadero.

¿Para qué utilizarán de ahora en más a este Porsche Cayman S? vaya uno a saber… Tal vez para que los chicos jueguen con él en el jardín de la casa, tal vez como basurero en la esquina del barrio…todo puede ser, menos volver a disfrutarlo como antes.