Pininfarina sueña con un mundo sin semáforos

semaforos.jpg

Puede sonar algo utópico, tiene sabor a un inocente sueño imposible, pero no habrá que perder las esperanzas. Pininfarina cree que algún día en un futuro bastante lejano, su loca idea de un mundo sin semáforos será una realidad y no soy yo precisamente quien esté en condiciones de contradecirlo.

No es que vayamos a verlo nosotros, tampoco nuestros hijos, pero más adelante ¿quién sabe?¿por qué no? tal vez nuestros nietos puedan dar fe de esto que te estoy contando…

Pininfarina ya había planteado los lineamientos básicos de esta idea en Enero con la presentación del Sintesi Concept.
Este auto que será presentado en el Salón de Ginebra incluye un sistema llamado Clancast que, para decirlo fácilmente, permite la comunicación entre los autos.
De esta manera los coches de las grandes urbes emitirían algún tipo de onda que serviría para ordenar el tránsito vehicular y evitar el uso de semáforos y cualquier otro tipo de señales hasta ahora conocidas. Claro que no todo es color de rosa. El sistema (y la idea en general) presentan varios inconvenientes y para la solución habrá que esperar algunos años más.

En primer término hay que saber que el sistema no se limita a la simple intercomunicación y habrá que hacer enormes esfuerzos y ser muy pacientes para lograr que todos los autos aptos para circular cuenten con este dispositivo de manera unificada. Otro tema es el costo que podría significar para los conductores el tener que actualizar sus vehículos para contar con uno de estos. Y finalmente un tema que no es para nada menor: la desconfianza. Seguramente todo será claro y sencillo y una vez implementado el sistema no tendrá inconvenientes pero no habrá que pasar por alto que la gente tiende a resistirse a los cambios y mucho más cuando ponen en riesgo su integridad física y su seguridad.

De todos modos esta parecería ser la solución perfecta para un mundo superpoblado por todo tipo de vehículos, aún con los pros y contras que toda novedad implique.
En un futuro no tan cercano recorreremos las calles y extrañaremos sobre manera aquellas viejas y recordadas lucecitas de tres colores en cada esquina… y será en ese instante cuando surja la pregunta: ¿por qué no las habremos respetado un poco más?…