Pedalgate: La NHTSA le daría la razón a Toyota

¿Han visto ustedes alguna vez aquella vieja película tan fantasiosa llamada “La historia sin fin”? Yo sí la he visto… y créanme, ésta de Toyota y el tan mentado tema de sus aceleraciones repentinas y descontroladas, bien podría ser una secuela de aquel film del que les hablo. Con el tema ya se ha ido y venido tantas veces como se puedan imaginar y el final es, todavía, incierto.
Es que de aquellos iniciales inconvenientes de aceleraciones fuera de control, pasando por la opinión de Toyota sobre que las fallas se debían a errores humanos, hasta la desconfianza de la NHTSA en los Estados Unidos, ha pasado demasiada agua bajo el puente.
A medida que se avanza con ésto, la cosa lejos de aclararse parece tornarse cada vez más oscura. La tremenda multa recibida por Toyota y las represalias que la NHTSA podría haber llegado a tomar, podrían llegar a dar un inesperado giro. La NHTSA estaría dándole la razón a la casa japonesa en esta oportunidad, luego de que Toyota haya expresado que los errores humanos eran los responsables de las aceleraciones imprevistas.
Resulta que dados los resultados de muchos casos sometidos a análisis se ha determinado que los datos de las cajas negras de 58 autos dijeron que en el 60% (de esos 58 casos) no se había llegado a pisar en ningún momento el pedal del freno. Así como lo leen.
De esto se desprenden un par de conclusiones sorprendentes: la primera es que Toyota no sólo estaba tratando de salvar la ropa, esgrimiendo una defensa de lo indefendible. La segunda es que en ese 60% de los casos analizados (aquellos en los que no se pisó el pedal del freno adecuadamente), los conductores o bien aceleraron de manera desmedida y nada responsable o bien creyeron pisar el freno equivocando evidentemente el pedal.

Los relevamientos de la NHTSA también han determinado hasta el momento que no es factible que los autos involucrados en este caso se hayan acelerado solos por un defecto producido en el sistema de acelerador electrónico.
En cambio lo que sí se han reconocido son algunos casos de problemas de aceleración por una alfombra incorrectamente ubicada y colocada como así también por problemas físicos de los pedales propiamente dichos, fabricados por la gente de CTS Corporation.
Así las cosas, de la desconfianza y el agravio mundial de Toyota frente al mercado automotriz que los miraba con mala cara a esta declaración de la NHTSA, hay un largo trecho y todo parece indicar que Toyota no estaba mintiendo.
De todos modos y a pesar de la satisfacción esperad de parte de Toyota, se sabe que la casa japonesa sería partidaria de una auditoría independiente, que obviamente no estaría bajo su responsabilidad y tampoco bajo la mirada de la NHTSA.