Compartí esta Pata y sus pollitos, y un Policía que frena el tránsito para que pasen

Patitos---Autos

(El video al final de la nota) En este mundo en el que la gente viaja a toda velocidad, en donde a muchos nos sucede eso de seguir de largo, sin darnos tiempo para observar lo que sucede a nuestro alrededor, a pesar de que no llegues a creerlo… existe un oasis. Queda en la pequeña localidad de Eau Claire, en el estado de Wisconsin, en los Estados Unidos de América. Allí, como en tantos lugares de este hermoso planeta que habitamos, hay gente y hay autos. No en las enormes cantidades a las que estamos acostumbrados en otras ciudades, pero hay. Es un pueblo chico, muy chico, pero -rompiendo la regla general y el viejo adagio- allí no parece darse eso de “pueblo chico, infierno grande”, sino todo lo contrario.

Eau Claire es un poblado pequeño que tiene 65.883 habitantes nada más. Allí, prácticamente todos se conocen a la perfección, como en casi todos los poblados semejantes. Su nombre no parece haber sido elegido al azar: Eau Claire, significa Agua Clara o cristalina… y allí, más de una cosa parece ser así, cristalino. El nombre habría sido elegido por los colonos franceses que pasaban por allí en épocas de la Colonia. Hay en las cercanías un río de aguas muy traslúcidas y aquello marcó para siempre a la pequeña ciudad que fue creciendo a la vera del mismo. Incluso, parece que aquello ha marcado a fuego el destino transparente y bonachón del lugar.

La Organización America’s Promise ha llegado a nominar a la ciudad -en 2007– como el mejor lugar para que vivan los jóvenes…

Al principio hablábamos del mundo loco en que vivimos, el ritmo frenético que le imprimimos a las cosas y el poco tiempo y dedicación que le dispensamos a los demás, sin embargo en Eau Claire hay cosas que son distintas: el tránsito, por ejemplo, y también las conductas de quienes lo ordenan y quienes -de paso- deben respetar determinadas indicaciones.

No es menor el tema del tráfico en las ciudades del mundo. A todos nos gusta disfrutar del auto y en muchas ocasiones, también nos gusta pisar el acelerador y sentir el poder justo por debajo de nuestro pie derecho. Pero los habitantes de Eau Claire se “manejan” de otra forma y como muestra basta un botón. Por eso el video al final de estas líneas y las imágenes que las encabezan.

Una larga hilera de pacientes automovilistas circula por una ruta del lugar. Un sitio espacioso que da cabida a todos, incluso a los animales. Por más que te sorprendas, deberás saber que esto que estás viendo es real: un policía de tránsito se ha tomado el trabajo y el tiempo para detener a los autos que por allí andaban circulando con el único y sencillo objetivo de permitir el cruce de una pata con sus patitos… Sí, sí… cuesta creerlo pero allí sucede así. Y esa debe ser una nueva forma de disfrutar el manejo de un auto. Sin apuros, sin prisa innecesaria e inentendible. Si es que el mundo sigue girando igual. Para vos, para mí, para ese solidario y sensible policía y para esos patitos también. Debe haber sido lindo verlo desde el auto…