No olvides comprar un Bugatti Veyron en el supermercado

Al salir de casa rumbo al supermercado, por lo general llevamos una extensa lista escrita de puño y letra por nuestra esposa con todas y cada una de las cosas que debemos traer al hogar como parte de la compra del mes. Allí puede haber de todo. Lo necesario, lo indispensable. Lo que no se necesita tanto y ¿por qué no? de vez en cuando algún gusto que nos queremos dar, pero hay cosas que nunca encontraremos escritas en ese listado que solemos llevar. Entre esas cosas impensadas, seguramente un auto estará por sobre las demás, sin embargo a los responsables de la cadena de supermercados francesa “Cora” (en una sucursal ubicada en la localidad de Mundolsheim) parece que se les ha ocurrido otra cosa. Es que grande, enorme, ha sido la sorpresa de los habituales clientes por estas horas tras ingresar al super y encontrarse con un impresionante Bugatti Veyron en pleno salón.

¿Y ésto con qué se come? No, no se come con nada… simplemente se trata de un extrañísimo ardid publicitario con el único objetivo de poder atraer muchos clientes más hasta las instalaciones de una de las sucursales de la cadena y de paso que se interesen en el auto.
El tema acabaría allí y no pasaría a mayores si no fuera por las peripecias que debieron hacer quienes llevaron el auto hasta el lugar. Al querer ingresar, no pudieron hacerlo porque el auto era notablemente mucho más ancho que las puertas ubicadas en la entrada principal, de modo que había que buscar otra opción.
Llevaron al Bugatti Veyron hasta la parte trasera del local y tuvieron que hacerlo entrar por la entrada de los camiones de los diferentes proveedores, haciéndolo pasar por angostos pasillos por los cuales no podía desarrollar ni una mínima parte de su velocidad (obviamente) y mucho menos de toda la potencia que tiene en su interior.

Menuda tarea han tenido para llevarlo finalmente hasta el salón principal y dejarlo exhibido allí durante toda una jornada completa. Muchos clientes se han mostrado interesados por el auto e incluso varios tuvieron oportunidad de sentarse cómodamente en su interior para (por lo menos) disfrutarlo de esde modo. De hecho, esa era la idea: hacer que los clientes del supermercado llegaran masivamente hasta el local y de paso tuvieran acceso a este superdeportivo al que no siempre se puede uno se puede acercar tan fácilmente.