¿Obra de arte o un McLaren de Ayrton Senna?

No todos los días se puede acceder a algo así. Algo sencillamente formidable y si no nos creen… tan sólo péguenle una buena mirada a la imagen que encabeza esta misma nota…
¿Es una obra de arte o es acaso uno de los autos de Fórmula 1 que ha sabido conducir magistralmente el recordado Ayrton Senna? Las dos cosas, amigos… las dos cosas.
Es que se trata de un ejemplar de un bonito McLaren MP4/6 – Honda (el motor en este caso el motor no está… por supuesto) que en 1991 le ha permitido obtener a “Magic” Senna su tercer y último título mundial. Para resumirlo brevemente: un auto que es sin lugar a dudas una verdadera obra de arte y que así ha de ser considerado en adelante tras este hecho “artístico” si se quiere. Y lo mejor de todo es que la casa de Woking, hablamos de McLaren, no es “habitué” de este tipo de cosas, por lo que será bueno aprovechar la volada y (quien pueda hacerlo…) quedarse con el magnífico ejemplar. No se repetirá fácilmente…

Tener una joya de este calibre en tu casa no debe tener precio, aunque sí lo tiene (entre 35.000 y 40.000 Euros aproximadamente) y encima enmarcada de una manera más que original: reproduciendo los kit de autos para armar a escala que uno puede comprar en los comercios especializados. Una genialidad, sin dudas, encargada por la mismísima marca McLaren. Toda una paquetería.
No está completo, claro está tal como se puede apreciar en la imagen que ilustra esta nota, pero eso no será impedimento ni válida excusa para no intentar tenerlo colgadito en la pared del living de tu casa.
Para muchos (como el bueno de Bernie Ecclestone que posee una infernal colección privada de bólidos de Fórmula 1 de todas las épocas…) tendrá sabor a poco, mientras que para muchos otros (no tantos tampoco) será una grandiosa y relativamente económica oportunidad de ser el dueño definitivo de una bestia así.
De todos modos, es una verdadera pena que no hayan dejado el auto intacto y sin motor (evitando el peso y convirtiéndolo en un box car) pata colagrlo en la pared del living, tal y como se veia en las pistas con toda su majestuosidad a cuestas.
Pues bien… a juntar las moneditas y intentar hacer este sueño realidad: tener el auto del único e inimitable Ayrton Senna en la casa.