Nuevo Alfa Romeo Spider: basado en el Mazda MX-5

Excelente noticia si las hay… El regreso de dos verdaderos clásicos de todos los tiempos (por muchos diferentes motivos) está más que asegurado y de un modo muy particular, por cierto. Es que tanto el Alfa Romeo Spider como el Mazda MX-5 volverán encarnados en sus nuevas generaciones y todo gracias a una nueva “joint venture” que tiene como protagonistas a la casa italiana y la japonesa.
Los dos modelos mencionados tendrán muchas cosas en común y eso se debe fundamentalmente a que Alfa Romeo se unirá a Mazda para darle forma al nuevo Spider basándose directamente en la carrocería del nuevo MX-5. De esta manera los dos autos compartirán el mismo chasis, variando luego la mecánica y los elementos de diseño distintivos de cada una de las casas.
El nuevo Mazda MX-5 y el Alfa Romeo Spider compartirán por ende su peso general, la tracción trasera y, tal como era de esperarse, las increíbles sensaciones que se consiguen únicamente manejando autos de este tipo. El espíritu deportivo estará presente como siempre o, si se quiere, mejor que nunca.

Alfa Romeo lleva tiempo queriendo devolverle la gloria y hacer reverdecer los laureles del mítico Spider, un modelo que se ha comenzado a fabricar allá lejos y hace tiempo en 1966, y para lograrlo se valdrá de toda la experiencia previa recavada por Mazda con su sensacional MX-5 totalmente renovado. Una importante unión de fuerzas y voluntades que promete dar que hablar y que seguramente se traducirá en dos nuevas variantes de clásicos modelos, de los más esperados por muchos durante mucho tiempo.

El importantísimo (e histórico) acuerdo entre Mazda y Alfa Romeo se firmará seguramente en algún momento de la segunda mitad del corriente año 2012 y se espera que la producción tanto del nuevo Mazda MX-5 como del Alfa Romeo Spider se lleve a cabo en la planta que la casa japonesa tiene radicada en la ciudad de Hiroshima. La entrada en la línea de producción de los dos modelos está estipulada para el año 2015.
Ahora tan sólo es cuestión de saber esperar para volver a ver en las calles a estos autos que son sinónimo indiscutido de una simpleza genial en materia de diseño y de sensaciones extremas y casi indescriptibles a la hora del manejo. Falta muy poco para que podamos volver a verlos por las calles. La impaciencia nos carcome los nervios, por supuesto.