Audi R8 4.2 V8 TDI: la nueva opción

138.jpg

¿Marcha atrás o paso adelnate? A esta altura de las circunstancias ya no interesa pero lo concreto es que si bien Audi lanzará con seguridad el gasolero Audi R8 a la línea de producción no lo hará en su versión 6.0 litros V12 de 420 CV de potencia sino que lo hará con un 4.2 litros V8 que entregará unos 326 CV de potencia finales. Se trata del mismo impulsor que montan actualmente el Audi Q7 y el A8. Exactamente el mismo.

La elección de la nueva planta motríz no ha sido caprichosa. Obviamente Audi ha tenido motivos más que importantes para quitarle algunos cuantos caballos de potencia al fantástico R8 y el principal ha sido sin lugar a dudas la complicación que ha surgido debido al tamaño del bloque del motor V12 y su ubicación en el compacto R8.
De más está decir que el de la concepción original era algo más excitante ya que además de esos 500 CV a 3.750 RPM daba un par máximo de 1.000 Nm, mientras que la nueva opción girará entre las 1.800 y 2.500 RPM y dará un par máximo de 760 Nm.
Pero bueno, las explicaciones del caso y los motivos que llevaron al cambio de motorización me parece han sido lo suficientemente claros como para convencernos de que no había otra salida posible si es que finalmente deseamos ver al Audi R8 rodando por las calles del Mundo.

234.jpg

Pero surge un nuevo inconveniente para el futuro nacimiento del Audi R8 en su versión TDI. Y no es menor.
Resulta que el motor homólogo pero en su versión a gasolina es un motor aspirado que en definitiva llega a los 420 CV de potencia finales, de manera que si lo comparamos con el TDI y sus “escasos” 326 CV con dos turbocompresores de esto se desprende que para quienes tengan la oportunidad de comprar uno de estos monstruos no habrá lugar para la duda y no tendrán muchos motivos para inclinarse por la versión TDI. Eso es lo que parece a priori.

Si la movida de Audi hubiese sido a la inversa instalando en primer lugar el TDI y lanzando luego la versión a gasolina (segunda foto de la nota) seguramente ésta hubiese quedado para los anales de la historia como uno de los mejores concepts jamás producidos. Pero, ya sabemos, la historia se ha dado de otra manera y entonces todas las especulaciones quedarán para otra oportunidad.