Tata Nano: nuevo llamado a revisión

El Tata Nano, ese pequeñín que estaba destinado a ser la estrella mundial absoluta en materia de ventas y predilección del público en general, no deja de traer problemas. El auto generado hace ya un largo rato por uno de los gigantes automotrices de la India, no sólo que ha traído sistemáticamente infinidad de inconvenientes a quienes se han animado a comprarlo, sino que (y esto tal vez sea lo peor para la marca) además es un rotundo fracaso en ventas. No hay nada que hacerle: lo que mal comienza, mal termina… Y no es que la idea original haya sido mala, pero evidentemente a la marca india se le han ido las cosas de las manos y entre los inconvenientes de distribución, las tremendas demoras en las entregas y los inconvenientes a la hora del mantenimiento del auto, se ha creado un cóctel por demás explosivo, que sigue estallando a diario en las manos de los responsables de Tata y en particular de este modelo.

Así las cosas, ahora se ha comunicado oficialmente un nuevo llamado a revisión para el Tata Nano, sumando de esta manera “una nueva estrella” a su estandarte de calamidades en fila. No es la primera vez que la marca convoca a una revisión masiva del modelo y seguramente no será la última tampoco. En esta oportunidad, se ha llamado a revisión a todos los Tata Nano fabricados entre Julio del año 2009 y Octubre del año 2011 (casi nada…) y el inconveniente detectado se encuentra en el motor de arranque.

En muchos casos, se han producido incendios espontáneos en el citado motor de arranque del Tata Nano y ya se ha reemplazado debidamente en muchísimas unidades. Esa pieza ya se había reemplazado con anterioridad en unas 50.000 unidades del modelo en cuestión. Ahora la casa anuncia un segundo llamado a revisión el cual incluirá a otras 145.000 unidades del Nano, acrecentando un poco más el desastre en el que se encuentran metidos con este tema desde la casa india y que parece no tener fin.

Y viene lo peor para Tata Motors: el costo de la suma de todos los arreglos de los que han debido hacerse cargo asciende a unos 20 millones de dólares ni más ni menos. Hay sin embargo una “buena” para Tata y es que la última generación del Nano, producida en el mes de Noviembre de 2011, se encuentra exenta de este tipo de inconvenientes, lo que dada la situación, no es precisamente poco.