Una “muralla virtual” para salvar vidas

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La posibilidad de una muralla virtual que pueda ser capaz de salvar vidas de los peatones que cruzan una calle contrasta notablemente con la actualidad de mi querida ciudad de Buenos Aires en la cual aún hay cruces de calles que no tienen pintada la “cebra” o senda peatonal y ni hablar de la notoria ausencia de simples semáforos. La verdad es que al enterarme de noticias como ésta caigo en la triste realidad del atraso en el que estamos sumidos casi sin darnos cuenta. A diario las páginas de los periódicos y las noticias de los programas televisivos nos piden a gritos hacer algo concreto en pos de la seguridad. Hablo de esa seguridad real, concreta y no de la declamada en un encuentro político pensado para agradar.

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Para un tal Hanyoung Lee la cuestión de la seguridad parece ser otra cosa.
Este hombre se ha propuesto cortar de raíz el problema que en muchos lugares del mundo parece ser eterno: la imposibilidad que tienen los peatones para cruzar la calle tranquilamente sin ser invadidos por los automovilistas.
Para esto ha pensado un novedoso sistema que bien podríamos llamar “muralla virtual” que se perfila como uno de los más efectivos para cumplir su cometido.

La muralla virtual se desplegaría sobre la calle justo a la altura de la línea de cruce de los peatones, exactamente por donde queda delimitada la senda peatonal. Esta especie de holograma gigantesco “dibujaría” una pared en la que se vería gente caminando y de esta manera se evitaría que los automovilistas crucen en ese preciso instante permitiendo que la gente pueda cruzar sin inconvenientes y sin riesgo alguno la calle en el momento en que lo necesite.

El sistema (demás está decirlo) sería de una gran utilidad en cualquier ciudad del mundo, sobre todo pensando en la creciente cifra de accidentes callejeros que se producen a diario. Sólo un inconveniente se aprecia en el horizonte: el alto costo que tendría y el enorme esfuerzo que las ciudades deberían hacer (económicamente hablando) para poner el sistema en funcionamiento.
¿Lo veremos alguna vez en la realidad funcionando? ¿O deberemos contentarnos con soñar que alguna vez será posible?