Ha muerto Richard Hamann

Señoras y señores: ha muerto Richard Hamann. Sin más vueltas.
A Hamann muchos lo conocíamos gracias a sus impresionantes versiones de bellezas sobre ruedas creadas por otras grandes marcas y “revisadas” con su sello. Su mirada experta, su criterio estético (en mayor o en menor medida) y su ojo clínico para darle los toques necesarios a las máquinas que por sus manos pasaban, lo han convertido en una marca registrada y en un valuarte que no será fácil de reemplazar. Hamann “metía mano” sobre autos tan fenomenales como dispares y siempre, indefectiblemente siempre, los resultados eran dignos de toda admiración, más allá de gustos puntuales y personales, claro está.

La noticia de su muerte ha causado estupor en el ambiente de los fabricantes de autos y sus seguidores. Richard Hamann venía luchando desde hace un tiempo contra un cáncer que no le ha dado tregua y contra el que ha dado dura lucha hasta el día 17 de Marzo de 2011, fecha en la que lamentablemente ha dejado de existir a la tempranísima edad de 53 años.

Richard Hamann era el fundador de su empresa Hamann Motorsport y era famoso por esas creaciones geniales de las que ya hemos hablado (y visto aquí en Coches 2.0) pero también tenía un costado (tal vez) menos conocido o difundido como ex piloto… y cuando decimos ex piloto, decimos muy exitoso ex piloto…
Hamann supo mostrar todo lo que sabía al volante de un auto de carreras durante algo más de 20 años, logrando disputar 700 competencias aproximadamente y logrando la victoria en 103 oportunidades (repartidas entre las categorías DTM-Turismo Alemán; autos del Grupo C y la Fórmula 3) y pudiendo subirse al podio nada más y nada menos que 300 veces. No le ha ido mal al hombre sobre el asfalto y al volante de autos de competición, pero llegó un día (allá por el año 1986) en el que decidió “colgar el casco” y dedicarse a crear verdaderas piezas de obras de arte sobre ruedas. Tampoco le ha ido mal en eso de preparar autos de alta gama y en su empresa ha descollado como pocos han podido y sabido hacerlo.

La temprana e injusta muerte de Richard Hamann no implica el cierre de su empresa, Hamann Motorsport, sino todo lo contrario. La casa fundada por este hombre nacido en 1957, seguirá con sus puertas abiertas y sus mentes funcionando tal como cuando su fundador estaba en este mundo. Así lo hubiese querido seguramente. Desde aquí, lamentamos su partida.