El motor Renault de Fórmula 1 en el ojo de la tormenta

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Renault no las tiene todas consigo en la Fórmula 1 de un tiempo a esta parte. A los conflictos surgidos desde el mismo seno del team y que podrían derivar en un escándalo de proporciones y en su expulsión del campeonato (recordar el Singapur Gate), ahora se le suman críticas y descontento de uno de sus clientes, hablamos del magnate austríaco dueño del equipo Red Bull (y Toro Rosso), Dietrich Mateschitz.
El austríaco ha declarado recientemente que la carrera de Red Bull en pos del campeonato del mundo de Fórmula 1 estuvo acabada antes incluso del fin de semana de Monza y todo debido al motor Renault.
Parece que hay lío en el gallinero y que ellos (Red Bull) no están para nada conformes con el rendimiento de la planta motríz francesa que durante el Grand Prix de Italia en Monza el pasado fin de semana ha dejado a pie una vez más a Mark Webber y le ha hecho cosechar tan sólo un punto a Sebastian Vettel. Poco, si se tiene en cuenta que Red Bull se había transformado a mitad de campeonato en la estrella del torneo en el auto a batir. Ahora ya no lo es.

Mateschitz ha dicho también que los progresos del equipo en 2009 han sido magníficos pero que indudablemente no alcanza con tener al mejor piloto (así considera a Vettel) y al mejor chasis… si el motor no empuja, no empuja… y eso le pasa a su equipo. Palos y más palos para el propulsor galo.

El motor Renault de Fórmula 1 está en el ojo de la tormenta y todo parece indicar que el equipo de las bebidas energizantes buscará consuelo el año que viene en los brazos de la Estrella de Tres Puntas de Mercedes Benz a pesar de los celos de McLaren que trata de impedir que el “nuevo matrimonio” se llegue a consumar.