Nuevo Mercedes Benz SLR McLaren


Mercedes Benz SLR McLaren: el más veloz en su clase

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El Mercedes Benz SLR McLaren es un automóvil superdeportivo fruto de una impresionante colaboración entre el fabricante alemán de la ciudad de Stuttgart y la gente de McLaren en Woking. No podía haber salido mejor esta criatura tan particular con aires de clásico de otros tiempos y con una vigencia insospechada.
El Mercedes Benz SLR McLaren es un auto que además de sus características especiales desde el punto de vista estético y de diseño, tiene una muy particular y no menos importante: es el auto de transmisión automática más rápido que existe sobre la faz de la Tierra. Su precio está estimado en unos 535.000 dólares y habrá que creer que vale cada centavo que piden por él.

Lamentablemente la producción (y la colaboración con McLaren para este tipo de vehículos) culmina en 2.009 por lo que se abre definitivamente otra historia para la marca de aquí hacia adelante.
En 2.007 al Mercedes Benz SLR McLaren se le agregó la posibilidad de ser elegido también en una versión descapotable (y no sólamente con techo rígido).

La prestaciones, el equipamiento y los números del Mercedes Benz SLR McLaren asustan a cualquiera: motor de 5.439 cc., V8 cilindros, compresor volumétrico para cada bancada de cilindros, 626 CV de potencia final, frenos de discos de carbono-cerámico ventilados (los delanteros tienen 370 mm. y los traseros son de 360 mm.) que pueden funcionar a las mil maravillas aún estando a unos 1.000 grados centígrados, ESP, velocidad máxima de 334 kilómetros por hora y niveles de aceleración que ponen los pelos de punta a cualquiera: de 0 a 100 Km/h. en 3,8 segundos; de 0 a 200 Km/h. en 10,2 segundos y de 0 a 300 Km/h. en apenas 32,6 segundos.
Como verán los números y el rendimiento asustan de verdad, pero es uno de esos miedos que a uno le gusta tener, ¿o bien podríamos llamarlo “una placentera excitación al volante”?
Pesa unos 1.765 kilogramos, está equipado con llantas de 19 pulgadas y, demás estará decirlo, ha nacido para correr, por lo que su mejor hábitat son las pistas de competición o las extensas y llanas autopistas.
¡Una auténtica maravilla! Pensarán ustedes… sí señores, están en lo cierto una vez más: una auténtica maravilla.