MCA-ALA 50: un toque de realeza monegasca

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Todo Mónaco (y por qué no los fanáticos de los más bellos autos del mundo) de fiesta. Es que para mí el nacimiento de un nuevo auto es toda una celebración y por supuesto ésta vez no será la excepción. Monte Carlo Automobile (MCA) también está de festejos ya que está cumpliendo sus primeros 25 años de historia y no ha encontrado mejor manera de celebrarlos que con la salida de un espectacular superdeportivo, el MCA ALA 50, que hace además las veces de un sincero homenaje en su denominación al monarca del coqueto Principado, el simpático Alberto de Mónaco (no puedo evitar que me caiga simpático este tipo), que justamente también está celebrando sus 50 años de vida. Se los dije… estamos de fiesta y celebración por todos lados, que MCA que Albertito y tutti quanti…

El auto no es una simple figurita decorativa, tiene serias pretenciones y no ha llegado a este mundo para pasar inadvertido sin tomar riesgos, no, no. Desde su creación el MCA-ALA 50 se ha presentado como un superdeportivo con la intención de dejar su huella en la historia y para eso es que lo van a presentar casi con seguridad en la edición de las míticas 24 Horas de Le Mans de 2.010 con una tripulación de tres pilotos monegascos que esperan dar que hablar, tanto como el bólido que manejarán y el resultado que conseguirán.

El MCA-ALA 50 esconde bajo su carrocería un poderoso motor V8 de generosos 650 CV de potencia final y es fruto de la creación de dos ex diseñadores que han sabido pasar por la máxima categoría del automovilismo mundial, la Fórmula 1.

La idea de participar en la clásica carrera tiene una lectura bastante especial y no es sólo un complicado objetivo que tiene apoyo a nivel oficial con intenciones deportivas, sino que fundamentalmente es un claro intento por parte del principado por presentarse ante el mundo con una imagen moderna, pujante y arriesgada, algo que tal vez no haya sucedido durante siglos de historia del pequeño estado europeo que siempre se ha mantenido fiel a tradiciones y un cierto conservadorismo muy clásicos y acartonados.

Esa es la lectura principal de esta aparición tan particular del MCA-ALA 50 que piensa trascender mucho más allá de una mera presentación formal.
El destino buscado es, definitivamente, la gloria… y créanme, tiene con qué.