Lykan Hypersport de policía en Abu Dhabi

Lykan Hypersport - 1

Este auto se ha sabido “poner de moda” en la zona de Oriente Medio (entre los más pudientes, claro) y tan es así que hasta las mismísimas fuerzas policiales de Abu Dhabi han caído -comprensiblemente- en la tentación de manejar una de estas bestias super deportivas, como lo es el infernal e impresionante Lykan Hypersport que vemos en las imágenes de esta nota. ¿Habrá influído la tremenda escena que también hemos visto en la reciente película de “Rápidos y Furiosos 7” para que los policías decidan contar con una de estas unidades? Seguramente no, pero lo que sí les ha sucedido casi sin lugar a dudas es que en esos lugares tan exóticos, en esas zonas del planeta, los “amigos de lo ajeno” también suelen hacer lo suyo a bordo de autos super deportivos y veloces como pocos, de modo tal que la necesidad tiene cara de hereje y, así las cosas, la policía local se ha visto en la imperiosa necesidad de poder darles alcance, lo cual sólo puede ser posible si cumplen con sus funciones en autos semejantes.

Lykan Hypersport - 2

Sea como sea, lo cierto es que la policía de Abu Dhabi cuenta desde ahora con este super deportivo que lleva en sus entrañas un motor 3,7 litros de cilindrada y que es capaz de entregar unos 770 CV de potencia y un par máximo motor estimado en torno a los 1.000 Nm.
Así mismo, este auto de policía está en condiciones de acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en apenas 2,8 segundos (infernal por cierto) y alcanza como si nada fueran los casi inimaginables 394 kilómetros por hora de velocidad final. Otra curiosidad está dada por los materiales con los que está fabricado este autazo de policía. Según la empresa W Motors, tanto para su chasis como para su carrocería se han utilizado elementos hechos en titanio e incluso con diamantes, cosas que se agregan a un interior ultra lujoso que parecería ser algo desmedido para tratarse de un auto con funciones policiales. A todo ésto, debemos decir que esta unidad especial ha costado ni más ni menos que la friolera de unos 2 millones de euros. Si no fuera un auto de policía, podríamos decir sin temor a equivocarnos que estamos ante un verdadero… robo.