Llamadas a revisión para el Toyota Yaris

No son nuevas las llamadas a revisión y mucho menos lo son para la gente de Toyota que en los últimos tiempos ya las ha pasado de todas formas y colores con estos temas. En esta oportunidad, una vez más, alguno de los modelos de Toyota está bajo la lupa, más precisamente hablamos del Toyota Yaris (un auto que ya había “debutado” en estos temas de las llamadas a revisión en 2009).
El caso que ahora nos ocupa habla sobre nuevos inconvenientes en los Toyota Yaris, puntualmente detectados en los airbags del modelo.
Pero como salvedad, y como atenuante (aparentemente) para la casa japonesa, hay que destacar algo no poco importante: ya han sido varias las marcas y muchos los modelos que en los últimos tiempos han tenido problemas con los airbags, por lo que ya de antemano podría decirse que parece que el problema real es del proveedor.

El problema en sí mismo radica en el sistema de expulsión del airbag del lado del acompañante del conductor. Aparentemente una vez abierto el airbag ante un inconveniente o accidente, podría producirse la expulsión del sistema en dirección hacia el pasajero que viaja en el asiento del acompañante, con las lógicas, lamentables e indeseables consecuencias físicas para el mismo.

El Boletín de Alertas de la Unión Europea ha hecho público su comunicado al respecto este mismo fin de semana. Las notificaciones de este tipo de inconveniente en el Toyota Yaris han llegado directamente desde Irlanda en los últimos días y todo parece indicar que las unidades afectadas por este inconveniente serían aquellas que han sido producidas entre el 24 de Enero del año 2001 y el 30 de Mayo de ese mismo año, lo que dice a las claras que el caso no es uno más, sino que es realmente muy particular. Son autos de 9 años de presencia en el mercado y a en realidad no se sabe a ciencia cierta qué cantidad de unidades han sido afectadas. De todos modos ya se ha dado la voz de alerta en la Unión Europea y, como era de esperarse, la casa japonesa Toyota deberá estar poniéndose en contacto con los usuarios de los modelos con este defecto para llamarlos a una adecuada y más que necesaria revisión.

Ante casos como éste, surge casi inevitable el comentario sobre la gran importancia que se le da en el continente Europeo a este tipo de cosas. Los llamados a revisión (salvo en algunos contados casos) no llaman a la desesperación y no son un escándalo, pero reciben el lugar que merecen dentro de los servicios post-venta de los diferentes modelos de las diferentes marcas. Así debe ser.