Lincoln estará en Europa si logra éxito en Estados Unidos

Ford, la casa del Óvalo Azul, tiene grandes y consistentes planes para la marca Lincoln.
Es que Ford observará en los tiempos por venir muy de cerca el desempeño de Lincoln (que dicho sea de paso, es su marca de lujo) en el mercado automotriz norteamericano, para ver de qué manera eso es un gran espaldarazo para la llegada de la marca al Viejo Continente. La idea original es una y sólo una: posicionar hacia arriba a Lincoln y hacerla competir de igual a igual con los mejores productos de casas tales como podrían ser Mercedes Benz y BMW, ni más ni menos.
Ford se ha desprendido ya de Volvo y de Jaguar y ahora le pone todas las fichas a Lincoln, una marca en la que tiene marcadas esperanzas de renacimiento por cierto.

El plan de Ford para Lincoln no implica lograr un volúmen de venta enorme, sino que se basará en posicionar a la marca y lograr que la gente la capte y la reciba de una manera muy especial, infundiéndole definitivamente aires de marca realmente Premium.
Para lograr además este fundamental objetivo estratégico, hace falta darle debido acompañamiento desde el diseño y la concepción misma de los autos que se produzcan a futuro y es por eso que se ha determinado la creación del estudio de diseño propio como así también darle mayor libertad a los diseñadores a la hora de crear los nuevos modelos de la marca de aquí en adelante.

Todo esto suena realmente muy interesante y fenomenal pero está innegablemente supeditado a algo que debe suceder en los Estados Unidos de América: Lincoln debe constituírse sin más vueltas en una marca vista como verdaderamente de lujo por los usuarios de autos en Norteamérica y si eso no se llega a materializar, pues entonces se abortará hasta nuevo aviso la llegada de la marca a territorio europeo. Una cosa va directamente de la mano con la otra: sin éxito en los Estados Unidos, no se llega a Europa… así de simple.
Si la cosa no sale tal cual lo planeado, vaya uno a saber cuál será el destino final de Lincoln, porque según parece… no hay un Plan B a la vista. Roguemos para que todo salga de acuerdo a los planes de Ford, para que finalmente los Town Cars lleguen sin más inconvenientes al continente europeo.