Lewis Hamilton: gran campeón de la Fórmula 1

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Nadie que guste de los autos (como todos nosotros) puede dejar pasar por alto la presencia de Lewis Hamilton sobre un auto de carreras sobre los asfaltos de las pistas del mundo. Es que el moreno británico (con todas las peculiaridades “de color” y de edad a cuestas y que no vamos a tocar) es uno de esos pilotos que no pasan inadvertidos y generan casi tantas pasiones (encontradas) como los mismos autos y sus marcas.
Hace unos días esperábamos la coronación del nuevo monarca de la categoría máxima del automovilismo deportivo mundial y hoy aún mantenemos en nuestras retinas las imágenes (mal llamadas “dramáticas”) de un Grand Prix disputado en Interlagos, Brasil, que no nos ha dado respiro y que nos ha regalado la emoción misma hasta el último metro de la carrera.

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Ya es sabida la historia previa. Lewis Hamilton necesitaba obtener los puntos que le otorgaba un quinto puesto (fácil en los papeles…) y de hecho los obtuvo, pero…¡en la última curva de la carrera!Los “pronosticadores de turno” auguraban un “simple trámite” por parte de Lewis en su camino hacia su primer título, mientras que otros (me incluyo) sosteníamos que la tarea era más difícil de lo que parecía… y lo fue.

La cuestión es que este joven inglés, carismático, a veces polémico y en la mayoría de los casos genial, se ha alzado con su primer campeonato en su segunda temporada de Fórmula 1 y eso no es poca cosa…Corrió dos campeonatos y ganó uno. Disputó hasta ahora 35 carreras y de ellas, ganó 9… nada mal por cierto.

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Y volvemos al principio de la nota. ¿Les gustan los autos? ¿Aman a los autos veloces? ¿Admiran a los tipos que saben manejarlos como nadie?… pues bien, entonces convendrán conmigo en que Lewis Hamilton reune todos los méritos necesarios para ser lo que es hoy: un gran campeón de la Fórmula 1.
Y la polémica siempre estará presente en estos casos, en los momentos en los que aparecen hombres como él (Hamilton) en las pistas. Corre rápido, ataca cuando lo siente, pisa fuerte el acelerador (casi siempre) y da lo que no era muy común en los últimos tiempos: espectáculo. Además, consigue resultados.
Con todos esos ingredientes en la receta, el final no podía ser otro… un piloto de otro planeta (en realidad muchos de sus rivales lo quieren mandar a otro planeta…) y que (me hago cargo totalmente de lo que digo) recuerda de una manera asombrosa a Ayrton Senna.

Lo esperábamos y ahora lo conocemos: Lewis Hamilton Campeón del Mundo de la Fórmula 1 en 2.008.
Ahora… ¿se acordará Ron Dennis del premio que alguna vez le prometió al bueno de Lewis?