Lamborghini Ferruccio: el auto que nunca fue

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Lamborghini siempre sabe como sorprender y de hecho el año pasado lo hizo con creces presentando la edición limitada del fantástico Lamborghini Reventón. El hecho hubiera sido opacado literalmente hablando si la casa italiana hubiese concretado un proyecto que finalmente no ha llegado a buen puerto.

Un grupo de diseñadores de Magvisio tenía en mente la producción limitada a tan sólo 10 unidades de una nueva versión del Lamborghini LP640 con su alma intacta pero encarnado en otro cuerpo, el cual hubiese recibido el nombre de Lamborghini Ferruccio.

El nombre (creo que no hace falta decirlo) hace referencia y es un merecido homenaje al creador de la marca italiana y parecia ser la mejor denominación para un auto por el que rápida y lamentablemente se dejó de tener interés. En realidad lo que decayó fue el interés por el proyecto en sí y los motivos reales tal vez nunca salgan a la luz.

Se sabe, eso sí, que el Lamborghini Ferruccio estaba destinado a ser el auto más veloz jamás producido por la marca del Toro. Si bien el proyecto estaba siendo llevado adelante de manera independiente por parte de Magvisio, había un alto grado de participación por parte de Lamborghini también pero desafortunadamente la brillante idea nunca pudo llegar a transformarse en realidad, quedando en los anales de la historia del automovilismo como el auto que pudo ser pero que nunca fue.

El Ferruccio, de haber visto la luz, podría haber montado el motor 6.5 litros V12 igual al que llevaba el LP640 pero sus líneas hubiesen sido lo más extremo y llamativo del auto, reflejando un mix entre elementos del Lamborghini Countach y del Lamborghini Miura.

Pule Magau, el encargado de diseño del hipotético Lamborghini Ferruccio, declaró recientemente que sólo habían recibido tres órdenes de compra por el modelo propuesto pero que en ningún caso se registró un efectivo y concreto depósito bancario para poder dar curso a la producción. Se estima por otro lado que el Ferruccio hubiese tenido un costo cercano a los 1,5 millones de dólares. Por esto, los diseñadores están trabajando a destajo en estos momentos para poder lograr una sensible reducción de costos con la consecuente baja en el precio final del auto con la intención de poder reflotar el proyecto (ahora nos explicamos la relativa falta de interés) y ver si en un tiempo más podrían estar llevándolo a su producción.

Let it be.