Lamborghini Aventador “Follow me” en aeropuerto de Bolonia

LAMBORGHINI AVENTADOR FOLLOW ME

A esta altura del partido es más que obvio y claro que nadie, absolutamente nadie, quiere quedarse sin su Lamborghini Aventador. Por supuesto, los entendemos y no es para menos. Es que el auto super deportivo de la casa italiana del Toro es de lo más tentador y así las cosas sea algún famoso o sea la mismísima fuerza policial en algún paraje del planeta, nadie quiere perderse las extremas sensaciones de manejar una bestia semejante.
Y ahora entonces, le ha tocado el turno de darse ese lujo a la gente del aeropuerto de la ciudad de Bolonia, en Italia. Lo vemos en la imagen que encabeza esta nota: el nuevo Lamborghini Aventador “Follow Me” en la estación aérea italiana. Este auto es el vehículo guía de cada una de las aeronaves que aterrizan en el lugar y es el encargado de acercarlas hasta la terminal en la cual deben descender los pasajeros.
Por los diferentes aeropuertos del mundo uno ha podido ver toda clase de vehículos, desde imponentes camiones, pasando por algunas pick-ups y algunos utilitarios de otro tipo, pero esto… lo que se dice esto, nunca se ha visto con anterioridad.

La aparición de este impresionante Lamborghini Aventador “Follow me” en aeropuerto de Bolonia forma parte de la celebración por los 50 años de la marca italiana. El auto estará “en pista” entre el 6 y el 18 de mayo de 2013 como concreta celebración por semejante e importante aniversario de la casa italiana. Pero claro… a este auto no lo puede manejar cualquier mortal que tan sólo tenga deseos e intenciones de conducirlo y darse un gustito de aquellos. Por eso se ha debido preparar adecuadamente a quienes tienen a su cargo la tarea de conducir el “Follow Me” y guiar a los aviones hasta su plataforma. El piloto probador de Lamborghini, Mario Fasanetto, se ha encargado de adiestrar a los operarios del aeropuerto en la compleja tarea de conducir una belleza como ésta que nos entrega la friolera de 700 CV de potencia nada fáciles de dominar, como se imaginarán.
No podía faltar el obligado aditamento de las luces anaranjadas giratorias de seguridad en el techo del auto, pero… ni siquiera así logran afearlo…