Lamborghini le dice adiós a la transmisión manual

Cambia, todo cambia… también algunas cosas bastante tradicionales y que jamás creímos se iban a modificar. Hace poco hablábamos en Coches 2.0 sobre el brusco cambio en las preferencias de los usuarios de Ferrari sobre los colores de los autos: cuando hace unos años sólo se asociaba a Ferrari con el color rojo, ahora eso ha cambiado y mucho… y sin embargo no es lo único que ha cambiado drásticamente en el mundo de los autos.
Curiosamente también hacemos referencia en este caso a otra legendaria marca italiana: Lamborghini, aunque el caso es diferente.
Hablemos claro: hasta hace no mucho tiempo, no era mucha la gente que se decidía a comprar un Lamborghini con caja automática, pero ahora… pero ahora… esas preferencias se han invertido dramáticamente. Se sabe que en la actualidad nada más y nada menos que el 98% de los usuarios de la marca prefieren adquirir uno de los tantísimos y fenomenales modelos con caja de cambios automática. Así como lo leen.

Es un porcentaje altísimo, increíble hasta no hace muchos años y eso mismo ha hecho repensar las cosas a Lamborghini. La pregunta les ha surgido inevitable: ¿tiene sentido seguir invirtiendo tiempo, dinero (sobre todo) y esfuerzo en persistir con el desarrollo de una caja de cambios de tipo manual para autos de altísimas prestaciones mientras que los usuarios de la marca ya no la prefieren? La respuesta, dada la actual situación, parece más que lógica: no
Pero aún así, viendo ese increíble 98% de los usuarios que optan por un superdeportivo de la casa italiana con caja automática, cuesta enormemente hacerse a la idea de que uno de estos bichos no calce caja de cambios manual y tradicional.

Las cosas son muy claras a esta altura del partido: Lamborghini comercializa anualmente unas 1.200 unidades. De esas 1.200 ventas, como ya dijimos, el 98% elige caja de cambios automática… entonces siguiendo a pie juntillas aquello de “al pueblo pan y circo” para que la pasen bien, si lo que quieren es caja automática pues entonces habrá que consentirlos.
También es cierto (y esto es algo a tener realmente en cuenta) que los compradores y sus “objetivos e intenciones” con estos autos han variado muchísimo. Antes había muchos que se compraban un Lamborghini para sacarle chispas al asfalto de una ruta llevándolo a toda velocidad y hoy en día, es muy probable, que a más de un ricachón le den ganas simplemente de “mostrarse” por las callecitas de Mónaco o por las de Beverly Hills