Las lágrimas caen: un Bugatti Veyron al agua

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Es un bicho muy difícil de controlar…eso ha quedado más que comprobado y mucho más aún luego de ver (no sin lágrimas en los ojos…) esta lamentable imagen. Se trata ni más ni menos que de un bello Bugatti Veyron que con sus 1001 CV de potencia (¿ahora entienden por qué aquello de que es difícil de controlar?) ha ido a parar directamente al fondo de un lago.

Su motor 8 litros W16 con cuatro turbocompresores, dos intercoolers, inyección directa y 64 válvulas, ha sido definitivamente demasiado para el buen hombre que con todos los motivos del mundo se debe querer pegar un certero disparo en la cabeza para no seguir penando sobre esta tierra condenado a ser recordado como el primero en hacer este tipo de cosas (lo decimos por ser el primer Veyron que termina así).
Algo similar ya hemos visto en más de una oportunidad anteriormente con otras joyas sobre ruedas, pero así y todo nunca nos vamos a poder acostumbrar a escenas como ésta.
Lo hecho, hecho está y ahora habrá que buscar la mejor manera de recuperar a esta belleza italiana, aunque la tarea parece titánica. El dueño, ahhh pobre el dueño… debe estar ya cómodamente ubicado en un neuropsiquiátrico de la zona…Lo entendemos.